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Ojeando prensa local antigua he encontrado una "Noticia", que me ha llamado la atención y que quiero compartir. La "Noticia" va sobre la visita del Príncipe Juan Carlos a El Padul, allá por el año 1959. El poeta, letrista y escritor Miguel Ángel Molina Palma dice en “El Valle de Lecrín y su gente” el pasado día 19 de febrero, sobre la visita del príncipe Juan Carlos al Padul: “Eso fue un domingo de primavera -decían los mayores-, el 12 de abril de 1959, un día claro de esos en que el pueblo huele a campo y a cal recién dada. Llegó casi sin avisar, acompañado por autoridades de Granada y personas de su entorno, en un coche que se detuvo en el centro mientras la gente empezaba a arremolinarse con curiosidad. Lo invitó uno del Padul que estudiaba con él en la Academia General Militar de Zaragoza y que en 1986 ya había llegado a Teniente Coronel de Ferrocarriles en Sevilla”. Por otro lado, en la página web www.adurcal.com (que recoge noticias locales antiguas procedentes de su extensa hemeroteca), he leído: “El pasado día 12 de Abril de este 1.959 el príncipe Juan Carlos, en el que los monárquicos españoles tienen puestas sus esperanzas como futuro rey de España, estuvo de visita privada en el Padul. Vino acompañado del alcalde de Granada Manuel Sola Rodríguez - Bolívar y de sus ayudantes. Esta venida se enmarca dentro de un plan diseñado por el gobierno para que D. Juan Carlos sea conocido por los españoles ante una eventual designación como heredero. El príncipe, que actualmente cursa estudios en la Academia del Aire en San Javier (Murcia), se hospeda en Granada en el palacio del marqués de Albayda y conde del Padul, D. Antonio Pérez de Herrasti, que precisamente fue construido por los paduleños Joaquín y Antonio Ferrer por encargo de su tío D. Isidoro. Habían salido de Granada con la intención de dar un paseo y llegaron hasta el Padul deteniéndose en el Café - Bar Emilio, regentado por Manuel “el Cenit”, en donde departieron con los clientes y con otras personas que, enteradas de su presencia, acudieron a conocerlo. D. Juan Carlos demostró una simpatía que cautivó a todos los presentes y compartió una copa de vino con ellos. La visita transcurrió en un ambiente distendido y entre anécdotas simpáticas como la protagonizada por Juanico Villena que, con su habitual locuacidad, espetó al príncipe: "Alteza, si hubiéramos "sabío" que venías habríamos "preparao" una habas con jamón que aquí las hacemos "pa chuparse los deos." Al día siguiente el príncipe, desde el aeropuerto de Armilla, regresó a San Javier en una avioneta pilotada por él mismo. El conde del Padul y otros monárquicos granadinos pusieron a disposición de los paduleños varios coches para que pudieran acudir a despedirlo. Fueron muchos los que se desplazaron hasta el campo de aviación donde ataviados con boinas rojas, que les entregaban a la entrada, desfilaron ante D. Juan Carlos que, al pie de las escalerillas del aparato, estrechó la mano a todos. El príncipe se mostró encantado con la forma de ser de los paduleños y rió abiertamente las ocurrencias de algunos de ellos, como Plácido Villena que, cuando se acercó a darle la mano y vio que estaba punto de subir a la avioneta, le dijo: "Alteza, espérate que viene por ahí corriendo mi primo Juan de Dios". D. Juan Carlos, entre risas, espero que Juan de Dios llegara y le diera la mano”.
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AutorAntonio Gómez Romera, ése soy yo. Entradas
Agosto 2026
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