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El Padul (Granada), lunes 28 de septiembre de 2026.
El Suplemento Especial de IDEAL (Diario Regional de Andalucía) de ayer, dedicado a la VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS, en su página 11 publica el artículo titulado “El exjuez de menores que aplicó justicia reparadora”, firmado por las iniciales J.M., cuya lectura me ha gustado y quiero compartir (en parte) en ésta entrada para el Blog del Adarve dedicada al Juez Calatayud (don Emilio Juan Ildefonso Calatayud Pérez, Ciudad Real, 22 de diciembre de 1955).
Para leer la entrada de la Wikipedia sobre EMILIO CALATAYUD, pulsar aquí>>>
Emilio es el cuarto de ocho hermanos. HIjo del abogado y político Carlos Calatayud Maldonado (Ciudad Real, 1924 - Ciudad Real, 2009) y de María del Pilar Pérez Naya (La Coruña, 1924 - Ciudad Real, 2004).
Ha escrito en su Blog: “Mi padre, Don Carlos Calatayud, que, a diferencia de un servidor, si logró ser juez con solo 21 años. La cosa fue así: hizo la carrera de Derecho en solo tres años y, lo que son las cosas, estudió en Granada, en la Abadía de Sacromonte, la ciudad en la que me instalaría yo muchos años después (primero tenía que nacer, claro). Tras terminar la carrera, hizo la oposición para juez y la aprobó a la primera. Había un problema: era demasiado joven, sólo tenía 21 años, así que tuvieron que hacerle una especie de permiso especial para que pudiera ejercer. Y ejerció… hasta que empezó a tener hijos (ocho, aunque una falleció) y tuvo que dejarlo porque el sueldo no le daba. Ni entonces ni ahora se hace uno millonario siendo juez. Y se dedicó a la abogacía. Fue una gran persona. A mi me estuvo enseñando hasta el mismo día en que murió”.
Con 13 años de edad (1968), por díscolo, su padre le interna en el colegio San José de Campillos (Málaga), un lugar con fama de estricto correccional, de “disciplina férrea”; esta experiencia le marca profundamente y orienta su futura especialización profesional. "Mis padres se quedaron en la gloria cuando me metieron todo un verano en Campillos por mi timidez para los estudios. Para los que no lo sepan, Campillos, que está en la provincia de Málaga, era en mi infancia una especie de reformatorio para niños pijos. A pesar de ello, tengo un gran recuerdo de aquellos días. Cuando te haces adulto aprecias que te castigaran cuando eras chaval. Incluso lo agradeces".
Entre 1972 y 1977 se licencia en Derecho (ICADE) en la Universidad de Deusto (Bilbao). Tras terminar la carrera ejerce como abogado en su ciudad natal…
“Poco después de licenciarme en Derecho con un poco de economía (Icade), trabajé como abogado con mi padre. Aquello duró poco, tras unos meses lo dejé porque me condenaron al primer cliente que defendí. No al segundo o al tercero, que igual hubiese hecho que me lo pensara, ¡al primero! Supe que había nacido una estrella del Derecho, ja, ja, ja, y me hice viajante de papel autocopiativo. No se me daba mal” (Emilio Calatayud Pérez).
Tras considerar otras alternativas, como opositar a la inspección de Hacienda, accede a la carrera judicial en 1980 (con el número 13 de su Promoción) y es destinado a Güímar (Tenerife) como Juez de Distrito. “Güímar fue mi escuela fundamental y me sentí chicharrero”.
De 1981 a 1984 ejerce como profesor adjunto de Derecho Penal en la Universidad de la Laguna hasta que es destinado a Granada para desempeñar los juzgados de Distrito nº 3, Juzgado de 1ª Instancia nº 4 y Juzgado de Instrucción nº 4.
Ya en Granada, ejerce también de profesor asociado en su Universidad de 1985 a 1994 en la materia de Derecho Procesal.
“Dice que la malafollá es tan granadina o más que las tapas y asegura que de lo primero va bien despachado. Ciertamente ha sido un juez muy mediático conocido por sus sentencias ejemplarizantes tales como servicios a la comunidad a menores que consistían en, por ejemplo, condenar a un menor a patrullar junto a la policía local al haber sido pillado conduciendo de manera temeraria y, lógicamente, sin papeles, es decir, sin carnet de conducir. También en otra ocasión condenó a otro muchacho a dibujar durante cincuenta horas un cómic de quince páginas, relatando las causas por la que fue condenado (...) Muchas de esas sentencias dictadas por el juez Calatayud trascendieron más allá de las noticias locales llegando a ser comentadas en numerosos medios de comunicación que le llevaron también a dar cientos de explicaciones de cómo tenía aquellas ocurrencias y de la efectividad de las mismas para corregir a los menores que pasaban por su juzgado”. (Artículo de IDEAL arriba indicado).
Comienza su especialización en Juez de Menores en 1988, ejerciendo dicho cargo hasta su jubilación.
En 2007 publica su libro “Reflexiones de un juez de menores”. Un año después “Mis sentencias ejemplares” (en colaboración con el periodista Carlos Morán Martín, Palomero, Cáceres, 1966) y en 2014 “Buenas, soy Emilio Calatayud y voy a hablarles de…”.
En febrero de 2015 (Decreto 89/2015 de Consejería de la Presidencia), es galardonado con la Medalla de Andalucía: “«manchego del Albaicín», abogado, magistrado y escritor, es titular del Juzgado de Menores Único de Granada y siempre ha considerado que las personas menores de edad que delinquen deben encauzar sus vidas respetando la autoridad de referentes morales como sus progenitores y maestros”. En declaraciones a “Europa Press”, el juez Calatayud reconoce que "no se esperaba" esta distinción, con la que se ha mostrado "muy agradecido" por considerar que no sólo reconoce su trabajo sino "también a todo el personal del Juzgado y de la Fiscalía (de Menores) por las medidas que se han adoptado en los últimos años en colaboración con la ciudadanía y las instituciones".
Es galardonado con el Premio Internacional “Justicia Juvenil Sin Fronteras” en su IV edición (diciembre 2016), otorgado por el Observatorio Internacional de Justicia Juvenil (OIJJ, con sede en Bruselas, Bélgica), “por su extensa trayectoria en la aplicación de la legislación de menores y por su potenciación de la perspectiva educativa y socializadora de la ley, así como por su labor de sensibilización de la sociedad sobre una Justicia Juvenil especializada y adaptada a las circunstancias y necesidades del menor”.
Comparte un blog, con el periodista Carlos Morán Martín y también una página en Facebook.
“Lleva algo más de un año jubilado pero aún sigue participando en actos abiertos al público cuyas frases más sobresalientes son grabadas por algún youtuber y de inmediato forman parte de la biblioteca digital que enseguida se arropa de likes (...) Ahora retirado de sus quehaceres judiciales ha dejado escrito que <<desde que me jubile he pasado de ser juez de menores a ser defensor de los abuelos>>, causa por la que se encuentra especialmente sensibilizado <<porque yo también soy abuelo>>” (Artículo de IDEAL arriba indicado). El pasado lunes 7 de septiembre, recibe en la Iglesia Parroquial del Sagrario de la Catedral de Granada, el Premio “Amparo de la Ciudad”, otorgado por la Hermandad Patronal de la Virgen de las Angustias de Granada: “por su trayectoria profesional y el compromiso con la ciudad de Granada”.
COLOFÓN
(Reflexiones de Don Emilio):
“Aunque la sociedad cambie, hoy más que nunca es necesario un pacto familia-educación. Un padre que respeta las reglas de juego en el centro donde se educa su hijo tiene derecho a pedir que se respete también su figura y sus actos. Al fin y al cabo, todos educamos y si no estamos de acuerdo, pues lo hablamos y ya está. Pero frente a los chavales, ni una fisura”.
“A veces pienso que bastante bien salen algunos críos para los padres que tienen. Es verdad que desde que Rodríguez Zapatero suprimió del Código aquello de "corregir razonable y moderadamente", la tarea se ha complicado, porque se desautoriza un pilar consustancial a la educación. Habremos de preguntarle a Zapatero cómo ha educado él a sus hijas… Pero son más cosas: la generación 'ni-ni', el aprobar por la cara…”.
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AutorAntonio Gómez Romera, ése soy yo. Entradas
Octubre 2026
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