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El Padul (Granada), del viernes, 30 de enero al miércoles, 25 de febrero de 2026. Mi amigo, vecino y antiguo compañero de trabajo, Paco Vallejo, me ha regalado hoy un ejemplar del libro “Villancicos de la Alpujarra y del Valle de Lecrín”, de Germán Tejerizo Robles (Nigüelas, 1935 - Granada, 2014). Editado hace 42 años (diciembre 1983) por la Caja Provincial de Ahorros de Granada en los talleres de la Imprenta T. Gráficos ARTE, S.A. Maracena (Granada). Libro que me ha parecido muy interesante y que quiero compartir (aunque sólo sea en algunos de sus fragmentos). La entrañable obra se inicia con éstas palabras de la Caja Provincial de Ahorros de Granada (Entidad editora, como parte de su Obra Social y Cultural): CANTAMOS CON LA GENTE PRESENTACIÓN “Un año más nos llega la Navidad, trae ecos de palabra recién estrenada, se desprende silenciosa desde las hojas del almanaque entre susurros de villancicos ingenuos, olores de buñuelos y mielerío. La Cristiandad, una vez más, se prepara jubilosa para recibir al hijo de Dios, que alumbrado entre pajas con acompañamiento de campanas gozosas y festivas, convoca a los hombres de buena voluntad al entendimiento, la ternura, la comprensión y la paz. Piensa la Caja Provincial de Ahorros de Granada que son éstas buenas fechas para hacer llegar a sus clientes y amigos su última edición, el libro de “Villancicos de la Alpujarra y Valle de Lecrín”, una recopilación de los Cantos Navideños que se han ido transmitiendo de generación en generación y que ahora se los podemos ofrecer merced a la paciente y rigurosa tarea investigadora de su autor, el profesor D. Germán Tejerizo Robles. Los Villancicos recopilados, constituyen una de las manifestaciones más singulares del folklore navideño de éstas Comarcas, son punto de encuentro entre la tradición popular y la culta, entre elementos profanos y religiosos, enlazados en una caprichosa arquitectura de usos y costumbres populares, cuya lectura nos traslada a los ingenuos días de nuestra infancia, nos enfrenta de nuevo con la insólita topografía de los Belenes, en lo que todo es evocación y fantasía; senderos que a ningún lugar conducen, ríos de papel de plata, y praderas de serrín donde ovejitas de barro pastan sin descanso. A los habitantes de la dilata(da) Comarca Alpujarreña y del Valle, horizontes de terrraos con sones de música de cuerda, hoy en desgraciado trance de desaparición, o tal vez aquella Noche Buena de la infancia cuando al terminar la Misa del Gallo quiso incorporarse la Luna al jolgorio Navideño, iluminando un paisaje de imponentes barrancos nevados en el que se presentían angelillos rubios que cantaban aleluyas de paz para los hombres de buena voluntad. La conocida escritora Carmen Bravo Villasante (1918 - 1994, filóloga, folclorista y traductora, pionera en el estudio universitario de la literatura infantil), en un artículo sobre el tema publicado en el Diario ABC del año 78, terminaba diciendo que: “debía de servir de estímulo para sacar a la luz infinidad de pliegos sueltos, diversísimos, que en tantas partes de España están esperando su publicación”, ese ha sido justamente nuestro deseo, a más de provocar los entrañables recuerdos de nuestra infancia, y llenar de orgullo a las Comarcas origen de estos cantos, la Caja Provincial, de la mano del profesor Tejerizo, ha querido recoger parte de esos pliegos sueltos de nuestra Provincia para dotar a Granada de un documento interesantísimo especialmente dedicado a los estudios de los temas del folklore popular, y llenar de ese modo un inexplicable vacío en la bibliografía provincial en estos tiempos en los que se fomenta el rescate de nuestras tradiciones más íntimas. Por último, también constituye esta edición un cariñoso Navidal para las gentes de Granada que desea hacerles llegar la más cálida felicitación en estos días familiares y todo tipo de venturas para el año que muy pronto nos nacerá y con ella, nuestra invitación para vivir las Fiestas con el espíritu cristiano que las mismas encierran, estamos seguros que los niños lo harán con fantasía, que los jóvenes las convertirán en fiesta, meditación para los adultos y nostalgia para nuestros mayores, de cualquier modo, siempre la Navidad será un hermoso paréntesis en el que los hombres aspirarán a ser un poco mejores”. SOBRE GERMÁN TEJERIZO ROBLES Don Germán dedica su obra: “A mi madre, que siempre me ha enseñado, con gozo, tantos y tantos villancicos de Navidad”. Y en ambas solapas (anterior y posterior) se recoge una escueta semblanza: “... es doctor en Filosofía y Letras y ha dedicado a ésta labor de recogida, estudio y clasificación de nuestro bagaje folklórico provincial sus mejores ilusiones y gran cantidad del tiempo que le deja libre su profesión docente. Tras obtener el título de Diplomado en Lengua Francesa (Instituto de Idiomas de la Universidad de Granada), que sería su primera credencial con validez oficial en el ámbito de la enseñanza, realiza los estudios de Filosofía y Letras, consiguiendo pronto el Premio Extraordinario de Licenciatura con un estudio Sobre el Teatro en Granada, trabajo que sería posteriormente editado por nuestra misma Universidad (1979). Desde entonces, y siempre bajo la orientación del profesor Emilio Orozco Díaz (1909 - 1987, Historiador de la Literatura y el Arte Español, catedrático universitario de Literatura, especialista en el período barroco y, en general, el Siglo de Oro español) no ha cesado de trabajar en temas varios de investigación literaria y musical con especial vinculación a nuestra ciudad y provincia, al mismo tiempo que impartía clases de lengua y literatura Española en varios centros privados y oficiales (Regina Mundi, Fco. Javier de Burgos de Motril, e Instituto Experimental y Piloto Padre Manjón de Granada). Fruto de esta labor investigadora han sido, en primer lugar, los numerosos trabajos aparecidos en la prensa granadina y motrileña, así como diversas conferencias impartidas en centros universitarios y de enseñanza media. Como trabajos suyos de mayor entidad señalemos un resumen de la “Memoria de Licenciatura” publicado por la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos (Madrid, 1978); un trabajo sobre la “Pervivencia del Teatro tradicional de tema religioso en Granada” (Universidad, 1979); un ámplio “Catálogo de los Pliegos sueltos con villancicos de la colección Barbieri” (en vías de publicación por la Biblioteca Nacional); un artículo en la Revista Arrayán sobre la “Música y actividades musicales en el B.U.P.” (1982); un “Cancionero tradicional de Lanjarón”, con letra y transcripciones musicales (1982); etc. En otro orden de cosas, destaquemos la labor del doctor Germán Tejerizo al frente de la universitaria Cátedra Manuel de Falla, institución cultural que ha dirigido durante los cuatro últimos cursos académicos. Durante ese período ha organizado más de setenta conciertos de música clásica, además de conferencias y otras actividades diversas relacionadas con la música en la Universidad. Personalmente también ha impartido las clases de la Historia de la Música en nuestra Facultad de Filosofía y Letras durante los cursos 1980 - 81 y 1981 - 82. En cumplimiento de tales responsabilidades culturales y docentes, publica durante este tiempo varios trabajos, como “Música y Literatura en Europa. Siglos XI al XVII. Poesía y Música en la lied alemán de Schubert y Ghumann, Georg PH. Telemann, una vida para la música, Ángel Barrios: su música, su tiempo, sus amigos, etc. Actualmente es miembro del jurado en el Premio Internacional de poesía “Juan Gutiérrez Padial” y prepara la publicación de su tesis doctoral que, presentada en nuestra Universidad en junio de 1981 con el título de “Poesía navideña en la Granada barroca”, mereció la calificación de “sobresaliente cum laude” por el estudio musical y literario de 500 poemas cantados en la Capilla Real durante los siglos XVII y XVIII. Desde comienzos del curso académico actual, y tras haber pedido la excedencia voluntaria del Cuerpo de Catedráticos de Bachillerato, trabaja como Profesor Agregado de Lengua y Literatura Españolas en el Liceo Español de París”. He encontrado en la red (Facebook) la Sección “Nigüelas te queremos”, del poeta, letrista y escritor (cronista de “El Valle”) Miguel Ángel Molina Palma, que el pasado 2 de junio de 2025, publicó el breve artículo “🎶 Descubre a Germán Tejerizo Robles, el guardián de la música tradicional granadina 🎵“, que transcribo a continuación: “Desde el corazón de Nigüelas, en el Valle de Lecrín, nació un hombre que dedicó su vida a rescatar un tesoro que estaba a punto de desvanecerse: la música popular de Granada. Germán Tejerizo Robles (1935 - 2014), musicólogo y compositor, recorrió los pueblos de nuestra tierra con un cuaderno, una grabadora y un amor inmenso por las tradiciones. Imagínatelo: Germán llegaba a un pueblo, se sentaba con los mayores y les pedía que cantaran esas canciones que aprendieron de sus abuelos. Romances, villancicos, coplas… melodías que contaban historias de amor, fe y vida cotidiana. Gracias a él, esas voces no se perdieron en el olvido. Publicó obras imprescindibles como: “Villancicos de la Alpujarra y del Valle de Lecrín”, “Cancionero popular de la provincia de Granada” y “Villancicos barrocos en la Capilla Real de Granada”, entre otros. Sus libros son como cápsulas del tiempo, llenas de partituras, letras e historias que nos conectan con nuestras raíces. Si eres de Nigüelas, la Alpujarra, la Vega o cualquier rincón de Granada, es probable que en sus páginas encuentres ecos de tu pueblo, quizás hasta un villancico que cantaban tus mayores en Navidad. Germán no sólo preservó la música, sino que nos dio un regalo: la memoria viva de nuestra cultura”. Colofón El medievalista, organista y musicólogo granadino, Reynaldo Fernández Manzano (Granada, 1959), Director del Centro de Documentación Musical de Andalucía, dice el viernes 14 de octubre de 2014, en la “Sección Cultura” del Diario “Ideal”, en su artículo “Germán Tejerizo: Palabras y sonidos - Adiós a un Hombre de la Cultura”: “La figura de Germán Tejerizo Robles (Nigüelas, Granada, 1936 - Granada, 2014) presenta diferentes facetas. Hombre discreto y tímido que dedicó su vida al estudio e investigación de la música de tradición oral y la música culta de las capillas eclesiásticas, así como al teatro y a las representaciones de obras clásicas y contemporáneas. En el apartado pedagógico realizó una intensa labor como docente, director de coros de diferentes colegios e institutos. fomentando al mismo tiempo el amor a la música y al teatro entre los más jóvenes, creando diversas compañías juveniles (...) Se licenció en Filología Románica en la Universidad de Granada en 1976, doctorándose en la misma universidad en 1982. Catedrático numerario de Bachillerato desde 1983, director de la Cátedra Manuel de Falla de la Universidad de Granada (1979 - 1983), socio de honor de Juventudes Musicales de Granada (1998), Hijo Predilecto de Nigüelas (1999), Hijo Adoptivo de Murtas (2003)... Su producción intelectual es muy amplia, desde artículos de divulgación en los diarios: IDEAL y El Faro de Motril, el Semanario Fiesta de Granada y Guadix, o la publicación mensual El Valle de Lecrín, la Revista Comarcal de la Alpujarra, Revista de la Asociación de la Prensa de Granada. Artículos de investigación en las publicaciones seriadas: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, Cuadernos de la Asociación Cultural Hispano - Alemana, Revista de la Asociación Española de Musicología, Narria, Demófilo, Extramuros, etc. (...) Germán Tejerizo nos deja un legado amplio, riguroso y profundo, con la sencillez que caracteriza a los verdaderos hombres de la cultura, trabajador incansable de nuestro patrimonio inmaterial, donde la palabra y los sonidos son la materia prima de una fructífera trayectoria”. Antonio Robles Ordóñez (Santa Cruz del Comercio, Granada, 1943), Catedrático de Literatura (ya jubilado) en representación de la Compañía de Teatro “Mira de Amescua”, escribe (el mismo día y en el mismo medio): “Sobre Germán Tejerizo”: “Se nos fue y lo hemos sentido. Una grave y corta enfermedad se lo llevó el 14 de julio pasado. sin ruido, sin drama, como las estrellas cuando apunta el sol. Pero ha dejado una ingente labor, la labor de toda una vida, para que otros se beneficien de ella y puedan recordarlo como ciudadano ejemplar, como artista fecundo en el servicio a su comunidad. Estoy hablando de Germán. ¿Y qué decir de él? Solo su currículum abarcaría diez veces el espacio de este escrito. Pero quiero resaltar aspectos menos conocidos de su personalidad y empezaré presentándolo con sus propias palabras. «Dicen que es antipático, esaborio, frío, engreido, egoista… y tantas cosas más que ¡vaya usted a saber!». Con más o menos razón, de todo eso se le tildaba. Por timidez, o temperamento, tal vez como las abejas en la colmena, mostraba externamente su lado opaco guardándose para él, y sólo para él, la riqueza de cuanto bullía en su interior. Pero hay detalles de su conducta que nos lo muestran afable, humilde y cariñoso. Días antes de morir, sabiendo que se acercaba su fin, cogió una foto de su esposa -algo insólito-, la puso en un precioso marco y la colocó de manera que fuera lo primero en verse al entrar en la salita. El hecho puede parecer trivial para muchas parejas, pero sólo los que lo hemos conocido sabemos apreciar el valor de éste gesto (...) Germán fue ante todo un trabajador incansable, consciente en todo momento de que lo que hacía redundaba en provecho de su sociedad más próxima, la granadina. Porque difícilmente dedica una persona su vida a una labor de investigación sobre los ricos tesoros literario - musicales ocultos en polvorientos y apolillados archivos de iglesias y catedrales o sobre el antiguo y olvidado folklore tradicional de nuestras comarcas (...) Melómano nato, cantor y director de coro, con una formación musical tardía pero tenaz, tampoco podía Germán descuidar éste campo, y así hizo sus incursiones en el terreno de la composición dejándonos algunas melodías bellísimas realizadas tanto para los autos sacramentales como para conjuntos corales. Como hombre de teatro su labor difusora, adaptadora y de difusión se muestra sobresaliente. Hemos leído y oído repetidas veces que fueron Gallego Burín, Federico García Lorca, Manuel de Falla, Hermenegildo Lanz y otros los que “resucitaron” los autos sacramentales en Granada tras siglos de abandono, y esto no es del todo verdad. Esos hombres insignes se dieron cuenta de la grandísima importancia del género en el conjunto de la literatura española… pero quien realmente ha resucitado los autos sacramentales en Granada ha sido Germán Tejerizo Robles. Él, con una acertada selección de las obras, con adaptaciones y versiones modélicas propias, valiéndose de un grupo de actores aficionados por él reunidos -la Compañía Mira de Amescua- y con representaciones dignas y fieles al carácter religioso de sus autores, él y no otro, ha sido quien ha resucitado e impuesto el género durante más de dos décadas… para conocimiento y deleite de un público heterogéneo cuyo caluroso aplauso fue siempre nuestra mejor prueba de éxito y la de su adhesión a un teatro distinto y poco conocido. Quiero dedicar el cierre de esta semblanza destacando otro aspecto de Germán quizá el menos conocido, y es su profunda religiosidad. Poco amigo de contemporizaciones, nada afecto a bromas ni burlas sobre lo sagrado, enemigo de expresiones groseras o de moda boba, hijo fiel de la iglesia, fue también Germán gran lector de obras de recia espiritualidad. Nada mejor para comprobar su hondura espiritual que algunos comentarios esporádicos a estas lecturas -escritos en los márgenes del texto y descubiertos póstumamente- para valorar esa dimensión totalmente silenciada de un hombre que nunca hablaba de estos temas por considerarlos dominio exclusivo de su relación dominio exclusivo de su relación personal con Dios. Este ha sido el nombre que muchos de nosotros conocimos y tratamos en la Compañía Mira de Amescua. Como es siempre el caso tratándose de personas, no pudimos conocerlo en su totalidad; pero si descubrir en él grandes valores que son su mejor legado. Descanse en paz”. Nota Final Miércoles, 25 de febrero de 2026. Nigüelas - Cementerio Católico dedicado a la Santísima Virgen de las Angustias. No he encontrado ninguna foto en la red de internet de la tumba de Don Germán. Así que hoy, me he acercado hasta el camposanto nigüeleño, situado hacia el oeste del casco urbano, junto al antiguo camino de Dúrcal, para visitar, encontrar y fotografiar su tumba… … tras un largo paseo por el interior del recinto… he encontrado su lugar de descanso eterno… Y, me ha encantado su “epitafio”: “NUNCA TE OLVIDARÁ AQUEL QUE TE CONOCIÓ”.
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AutorAntonio Gómez Romera, ése soy yo. Entradas
Agosto 2026
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