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El Padul (Granada), Jueves Santo, 17 de abril de 2025.
Finca “La Vigía”. Enorme mansión sobre una colina, rodeada de árboles frutales. Situada en el Distrito San Francisco de Paula, Municipio de San Miguel del Padrón, a unos 15 kilómetros al Sureste de La Habana (Cuba). Residencia del escritor norteamericano Ernest Hemingway (1899 - 1961). A Hemingway, Cuba le parece un lugar ideal para vivir, no solo por el clima, sino también por su gente y por la pesca.
Antecedentes: Notas sobre Hemingway y Cuba
Ernest llega por primera vez a Cuba el domingo 1 de abril de 1928, a las 22:50 hora local, acompañado de su segunda esposa Pauline Pfaiffer (1895 - 1951) en el barco de vapor “Orita” (de la “Pacific Steam Navigation Company”), haciendo escala de un viaje desde Francia hasta Cayo Hueso (Florida).
En 1929, y por espacio de casi dos meses, vuelve a acercarse a las aguas cubanas con el yate “Anita” para pescar el pez aguja, y es aquí cuando queda prendado de Cuba; tanto, que en adelante, va a vivir en La Habana (intermitentemente) hasta el año 1960. Al año siguiente (1930) navega por la cayería norte cubana (cayo Guillermo, Coco y Romano, y el Faro Maternillos). Luego se embarca, junto a Gregorio Fuentes Betancourt (1897 - 2002, que, con el tiempo será su cocinero, marinero, capitán de su barco y su compañero de pesca), en su yate “Pilar” (fabricado de caoba y roble, con una eslora de 11.86 metros y manga de 3.65 metros), para Cayo Confites, Cayo Lobo, y Cayo Mégano de Casiguas, bautizando a este último como Paraíso, a donde iba a descansar y hacer el amor con su mujer.
El Hotel “Ambos Mundos”, ubicado en la esquina de Obispo (nº 153) y Mercaderes, en La Habana Vieja, calificado de 4 estrellas, cuenta con 52 habitaciones. La amabilidad del personal, la habitación acogedora, y la exquisitez de las comidas y bebidas del Hotel, hacen que Hemingway. por más de 10 años (hasta 1939) sea un cliente casi fijo, y tenga asignada la misma habitación, la 511, donde escribe en soledad lo que serán sus libros “Crónicas de Pesca”, y los primeros capítulos de “Por quién doblan las campanas” (1940).
Ernest alquila “Finca Vigía” en 1939, junto con su tercera esposa, Martha Gellhorn (1908 - 1898), y la compra a inicios de 1940. Con vistas al bosque y una piscina, se convierte en su residencia de invierno. En su biblioteca alberga alrededor de 9.000 libros, y la decora con trofeos de caza, trajes de su época de reportero de guerra, y otras reliquias que hoy en día se mantienen intactas. Aunque Ernest le deja la casa y sus manuscritos en el testamento a su cuarta esposa, Mary Welsh (1908 - 1986), ella solo puede llevarse algunos objetos de valor y escritos antes de que el gobierno revolucionario cubano de Fidel Castro (Fidel Alejandro Castro Ruz, 1926 - 2016) se apropie de la finca.
NOTA: Ha casi dos años (1 julio 2023) escribí para el Blog del Adarve un articulito que titulé: "EL SUICIDIO DE ERNEST HEMINGWAY". Para leerlo, pulsar aquí>>>
“La bella Pauline Pfeiffer lo había abandonado en sus momentos más duros. Pero Martha Gellhorn, con quien Hemingway se casó poco después, encontró la solución inteligente, que fue buscar una casa donde su marido pudiera escribir a gusto y al mismo tiempo hacerla feliz. Fue así como encontró en los anuncios clasificados de los periódicos el hermoso refugio campestre de Finca Vigía, a dos leguas y media de La Habana, que alquiló primero por 100 dólares mensuales, y que Hemingway compró más tarde por 18.000 de contado” (Gabriel García Márquez, 1927 - 2014).
“El Floridita”, la cuna del Daiquirí. Su cantinero más afamado es Constantino Ribalaigua Vert (1858 - 1952). Obra suya son los cócteles “Mary Pickford”, “Havana Special”, “Presidente”, y “Daiquirí”. El “Papa Doble” o “Hemingway Special”, una variante del cóctel Daiquirí, a base de ron blanco cubano, limón, hierbabuena y azúcar es otra de sus creaciones, a petición de Hemingway: este le pide que le suprima el azúcar y recargue el alcohol, debido a sus problemas de salud (solía beberse hasta 12 tragos, y llevarse más para el camino en un termo). Desde octubre de 2003 hay una estatua de bronce en tamaño real de Hemingway a un lado de la barra del bar, sobre la banqueta donde se solía sentar Ernest, obra del escultor santiaguero José Ramón Villa Soberón.
Cojímar es un pueblo de pescadores situado al noreste de La Habana. Ernest pasa largas horas de su vida aquí, en el bar-restaurante “La Terraza”, bebiendo y conversando con los pescadores de la zona. En Cojimar mantiene atracado su yate “Pilar” (adquirido en 1934), con el que navega y pesca, bajo la vigilancia de su patrón Gregorio Fuentes, un pescador de origen canario, que es la inspiración para su novela, “El viejo y el mar” (1952).
La Cervecería Hatuey es famosa gracias a Ernest Hemingway, ya que en su Salón de Fiestas, el 13 de agosto de 1956, acompañado por instituciones culturales y sus amigos pescadores, donó su medalla de ganador del Premio Nobel de Literatura (1954) a la Virgen de la Caridad del Cobre. La medalla se conservó en la basílica de El Cobre, pero luego fue trasladada al Arzobispado, tras un fallido intento de robo.
La dársena de Barlovento, en la periferia oeste de La Habana, actualmente Marina Hemingway. Aquí existen más de 100 atracaderos y 800 espacios para amarrar embarcaciones. Este sitio organiza, desde 1950, un “Torneo Internacional de la Pesca de Aguja”, el más viejo de su tipo en el mundo, dedicado a Ernest, que ganó tres ediciones consecutivas (1953, 54 y 55).
Rutina en Cuba: Se levantaba a las 5.30 y escribía hasta las 8. Desayunaba y retomaba la escritura hasta el mediodía. Almorzaba. Siesta de dos horas. Dos veces por semana, durante la tarde, se movía hasta “El Floridita”, ubicado en el centro de La Habana Vieja, donde se tomaba algunos daiquiris.
“La Masía” de Miró en “La Vigía” de Hemingway
“Cercle Américain” de París (1924 ó 1925). A Hemingway, su amiga y mentora, la escritora y coleccionista Gertrude Stein (1874 - 1946) le dice un día que no gaste en ropa, sino que invierta todo en arte… y Ernest anda por ahí, vestido como un pordiosero…: "Pobre como una rata, llevaba los codos raídos", recuerda el pintor, escultor, grabador y ceramista barcelonés Joan Miró Ferrà (1893 - 1983), de la primera vez que se vieron y se lo presentaron. En cambio, Miró… podía no tener ni para comer… pero sale siempre a la calle con un aspecto comedido que causa hilaridad en los círculos artísticos que frecuenta: con monóculo y polainas blancas.
"Coincidíamos allí para tomar clases de boxeo. A veces incluso nos veíamos cara a cara sobre el cuadrilátero. Cara a cara es una manera de hablar: él era un gigante y yo soy muy bajito" (Miró). ”Miró pega bien, pero se olvida de que hay un oponente delante" (Hemingway).
Miró y Hemingway
Hemingway es un bebedor torrencial; Miró, moderado como un pajarillo. En sus primeros tiempos en París, ambos han tenido que lidiar con el anonimato, con el desprecio y con el hambre: Hemingway, que inventa que lo invitan a comer para no reconocer su ruina, escribe en un estudio con chimenea de la Rue Mouffetard, donde sólo come mandarinas y castañas asadas: cuando se bloquea, lanza semillas y pieles al fuego y en lo que tardan en arder… tiene la siguiente frase… Miró, en su estudio de la Rue Blomet, sobrevive mucho tiempo comiendo unos pocos higos secos al día: "El hambre fue una buena fuente de estas alucinaciones que pinté: me sentaba durante largos periodos mirando las paredes desnudas de mi estudio y trataba de capturar esas formas sobre papel o tela de yute".
Hemingway se prepara, antes de ponerse a escribir, mirando cuadros en el parisino Museo de Luxemburgo (19 Rue de Vaugirard). Miró antes y después de pintar, lee poesía de Arthur Rimbaud (1854 - 1891), de William Blake (1757 - 1827) o incluso novelas policíacas de Georges Simenon (1903 - 1989).
Miró tiene 28 años de edad y está en pleno “período detallista” cuando comienza a pintar “La Masia” en 1921. En el lienzo, de 123’8 por 141’3 centímetros, quiere sintetizar todo lo que ese paisaje, la casa familiar de campo en Mont-roig, ha significado para él: su edén particular…
Nota: Diez años antes, en 1911, aquejado de una mezcla de depresión y fiebres tifoideas… por un trabajo “esclavo”, como contable en una empresa de droguería… se refugia en la masía familiar y anuncia a sus padres que se va a dedicar exclusivamente a la pintura.
Así es como Miró relata el proceso de creación de su cuadro: “¡Nueve meses de trabajo constante y pesado! ¡Nueve meses (curiosamente, los mismos de la gestación humana) cada día pintando en él y borrando y haciendo estudios y volviendo a destruir! La Masía fue el resumen de toda mi vida (espiritual y poética) en el campo. Desde un gran árbol a un pequeño caracolillo, quise poner todo lo que yo quería en el campo (...) trabajaba siete u ocho horas diarias. Sufría terriblemente, bárbaramente, como un condenado. Borraba mucho. Y empezaba a deshacerme de influencias extranjeras para ponerme en contacto con Cataluña (...) Cuando la terminé ... no había manera de que ningún marchante se quedara con La Masía. Escribí a mucha gente y nada. Plandiura, a quien también se la ofrecí, no quiso saber nada. Finalmente Rosenberg, seguramente por compromiso con Picasso, aceptó tenerla en depósito en su casa y se la dejé un puñado de tiempo (...) Al cabo de un par de meses retiré esta tela de casa de Rosenberg y me la llevé al taller, conviviendo con ella en plena miseria”.
Hemingway se enamora perdidamente de “La Masía” y se la quiere regalar a su primera esposa, Elizabeth Hadley Richardson (1891 - 1979)... pero no tiene dinero para comprarla… La obra la adquiere Evan Shipman (1904 - 1957), un poeta y periodista con el que Ernest apuesta en las carreras de caballos. Se dice que Ernest entrena a boxeadores peores que él, que transporta frutas y verduras en el mercado de Les Halles, que patrulla la ciudad intentando convencer a colegas para que les presten dinero, que deja a su esposa sin ropa nueva. También se cuenta que se juega el precio a los dados, aunque otros dicen que con una moneda al aire. El caso es que finalmente consigue el cuadro un 30 de septiembre de 1925, por 3.500 francos y que lo va a buscar con el escritor y periodista John Dos Passos (1896 - 1970). Lo meten en un taxi descapotable (“el gran lienzo se inflaba como una vela”), y le piden al conductor que vaya despacio. Finalmente lo cuelgan en el apartamento de la rue de Notre-Dame-Des-Champs, donde días después lo va a ver Miró: “Siempre me alegro de que seas tú quien tiene La Masia”. Un año después de este “regalo de amor”, Ernest se divorcia de Hadley.
Colofón
“Finca Vigía”, donde Hemingway vive largas temporadas (desde 1939 hasta poco antes de su suicidio, el domingo 2 de julio de 1961), es hoy un Museo, que atesora unos 22.000 objetos personales y documentos que pertenecieron a Ernest, entre libros, trofeos de caza, discos, armas, cartas, fotos, el yate "Pilar" y hasta un antiguo automóvil Chrysler de 1955. Se estima que el 20 por ciento de los 9.000 libros que integran la biblioteca de Finca Vigía, contienen anotaciones manuscritas, entre ellas apuntes para cartas o ideas para títulos de libros.
Miró siempre se alegró de que el cuadro acabara en manos de Hemingway, que fue varias veces a Mont-roig para ver el original que había motivado la obra.
“La Masía” estuvo colgada durante muchos años en un lugar privilegiado de “Finca Vigía”. Ernest pasaba largas horas con la vista puesta en el cuadro, con la mente en Mont-roig y en las tierras catalanas que tanto le gustaban.
Parece ser que cuando murió Hemingway la obra tuvo una salida accidentada de Cuba. Pese a que Fidel Castro ha permitido su exportación, una funcionaria del Departamento de Cultura se niega. Se habla de una salida en un carguero venezolano que transporta langostinos, con la obra sin asegurar, y de un viaje, autorizado al filo de la campana, en la cabina de clase turista de un avión. Por muchas ofertas que recibieron por el cuadro, tanto Ernest como su primera esposa Hadley, nunca lo vendieron. Actualmente, “La Masía”, el cuadro de Ernest Hemingway, cuelga de una de las paredes de la “National Gallery of Art de Washington”, donada por su viuda Mary Welsh, en 1987.
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AutorAntonio Gómez Romera, ése soy yo. Entradas
Agosto 2026
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