El Padul (Granada), miércoles, 27 de mayo de 2026.
Para el comentarista bajomedieval Santiago de la Vorágine (1230 - 1298), «antes de la Pasión de Cristo la Cruz connota vileza, aridez, ignorancia, tenebrosidad, muerte y hedor», todo ello por las condiciones, los lugares y la naturaleza delictiva de quienes eran ejecutados en la cruz…
… y añade que «después de la Pasión de Cristo quedó sumamente ennoblecida, magníficamente exaltada, y sus connotaciones se modificaron tan radicalmente que la vileza de antes se trocó en preciosidad»
El historiador, biógrafo y escritor ascético del Siglo de Oro, Pedro de Ribadeneira (1527 - 1611) en su “Flos sanctorum” (de fines del siglo XVII) narra el auxilio que la Santa Cruz le otorgó al emperador romano Constantino en su lucha contra Majencio, y como la transformó en la enseña imperial; y, más adelante, indica:«esta devoción a la Santa Cruz tuvo también la bienaventurada Santa Elena, madre del mismo Emperador Constantino, la qual movida con una revelación de Dios, acabado que fue el Concilio Niceno, se determinó de ir en persona a Jerusalén (...) para buscar la Santa Cruz».
Cruz de la Rauda - Albayzin - Granada
Comentario de la IA
Este texto analiza la historia y el simbolismo de la Cruz de la Rauda, un monumento situado en el barrio del Albayzín en Granada. La narrativa explica cómo la cruz pasó de ser un símbolo de infamia a uno de gloria cristiana, destacando su ubicación sobre un antiguo cementerio y mezquitas nazaríes. Los autores detallan las vicisitudes arquitectónicas del monumento, incluyendo su destrucción durante revueltas sociales y su posterior reconstrucción. Además, el relato integra una leyenda romántica y trágica de la época de Boabdil que vincula el origen espiritual de la cruz con el amor prohibido. En conjunto, las fuentes presentan el monumento como un punto de confluencia cultural donde se entrelazan la fe, el urbanismo histórico y la tradición popular granadina.
Cruz de la Rauda - Albayzin - Granada
En tiempos del Reino Nazarí de Granada, en el barrio del Albayzín, el área comprendida entre la Calle San Luis y la Cruz de Rauda contaba con un aspecto muy diferente al actual, casi despoblado. En el siglo XIII en esta zona del barrio existían casas cueva, cármenes, huertos, 5 edificios dedicados al culto (3 mezquitas y 2 rábitas) y el cementerio nazarí de “Maqbarat al-Rawda”.
En las faldas del Cerro del Aceituno, a los pies de la ermita de San Miguel el Alto, en la Calle del Olivo se encuentra una cruz de piedra, en medio de una recoleta placetilla (construida en el siglo XVI) llamada “La Cruz de la Rauda”. Este nombre procede precisamente del cementerio nazarí.
Francisco Prieto - Moreno Pardo (1907 - 1985, jefe arquitecto y conservador de la Alhambra, 1937 - 1977) y Pedro Bidagor Lasarte (1906 - 1996, arquitecto y urbanista), en su artículo «Cruces populares granadinas», publicado (febrero 1935) en el Boletín de la Universidad de Granada, dicen: (donde se encuentra la cruz llamada de la Rauda, hubo) «una mezquita y un cementerio de moros, de donde le vino a la cruz el nombre de Rauda. Debió labrarse a principios del siglo XVI (...) Recientemente y debido a los actos de barbarie que dieron lugar al incendio de las iglesias de San Luis y de San Nicolás en el Albaicín, fueron destruidas muchas de esas cruces granadinas. Solamente fueron de nuevo levantadas la denominada Cruz Blanca y la colocada a la entrada del bosque de la Alhambra junto a la Puerta de las Granadas. Entre las desaparecidas figuran las de San Nicolás, la Rauda, San Miguel, San Bartolomé y San Gregorio»
Cruz de la Rauda - Albayzin - Granada
Este cementerio se encontraba en el punto más elevado del barrio del Albayzín, al oeste de los arrabales de la Albaida y el Aywaz, y desde él se podía contemplar una de las panorámicas más hermosas de la ciudad. En 1980 se encontraron un gran número de sepulturas en las inmediaciones de esta zona. En aquel lugar también se levantó el “Yami´ al-Rawda” o “Mezquita de la Rawda”, así como la “Aljama de la Pureza” o “Yami´al-Safa” que se encontraba donde hoy se levantan los restos de la iglesia de San Luis, del siglo XVI pero destruida por un incendio en 1933 y que aún no ha sido restaurada.
Una de estas mezquitas, la más cercana a la Cruz de Rauda fue la conocida como “Yamic-Susuna”. Este edificio contaba con un aljibe que todavía existe: el aljibe de Santa Isabel de los Abades.
Con la entrada de los Reyes Católicos a Granada se empezaron a cristianizar los lugares de culto musulmán. Donde estuvo la Mezquita y el cementerio de “al-Rawda”, se construyó en 1526 la iglesia de Santa Isabel de los Abades (que fue derribada a mediados del siglo XVII). Esta iglesia tenía en sus inmediaciones una modesta cruz ochavada realizada en piedra, la Cruz de Rauda, de estilo renacentista levantada sobre una pequeño pedestal de base cuadrada.
La Cruz de Rauda se asienta sobre una grada de tres peldaños decrecientes. Destacan de ella dos imágenes de piedra, por un lado un Cristo Crucificado y por el lado opuesto una Virgencita. Las dos tallas están iluminadas por sendos farolillos de latón, que se apoyan en el remate de la cruz, y se iluminaban por la noche. Antiguamente mediante velas, lámparas de aceite y desde la década de 1990, mediante luz eléctrica. Cuenta la cruz como remates, con tres esferas lisas sobre decoración floral a base de hojas de acanto, una en la vertical de la cruz y las otras dos en cada una de sus extremos.
Cruz de la Rauda - Albayzin - Granada
La Cruz de Rauda ha sido punto de encuentro desde el siglo XVI, y no ha estado exenta de vandalismos, en el último ocurrido en 2016 se llevaron la bola de piedra que coronaba la vertical de la cruz, y que se repuso posteriormente. Pero también en 1932, durante las revueltas anticlericales del 10 de agosto, esta cruz fue derribada. Un vecino del barrio, apodado ”Chirri”, se llevó los trozos servibles de la cruz a su casa, pero no fue hasta 1936 cuando la Cruz de Rauda se volvió a levantar.
Cruz de la Rauda - Albayzin - Granada
Leyenda
El encargado (en tiempos de Boabdil) de la custodia de la Torre del Aceituno, el alcaide Aben Farag, tiene una bellísima hija de nombre Celia, que tiene muchos pretendientes… entre ellos, un negro llamado Tarif (al que ha rechazado) y un joven (hijo de musulmán y cristiana) llamado Alí, al que ama… pero, su padre, la ha prometido con el alcaide de Moclín… Celia cita a Alí en la “Maqbarat al-Rawda”... Enterado de la cita Tarif, se lo comunica al alcaide de Moclín y ambos acuden para desbaratar el encuentro… pero, una vez allí, sorprenden a los “amantes” y, Tarif, cegado por los celos, apuñala a Alí y al alcaide de Moclín, gritando que “Celia era sólo suya”... Alí, en su agonía, se arranca una cruz que lleva al cuello dándosela a Celia… La cruz de Alí se encontró entre las piedras al tomar Granada los Reyes Católicos, que enterados de lo sucedido, mandaron levantar allí la cruz de piedra, conocida aún como la Cruz de la Rauda, por el eterno descanso de los muertos y por la salvación de Celia, que vagó enloquecida lanzando angustiosos lamentos. Dice la leyenda que hasta hace poco las mujeres que acudían a por agua al aljibe de San Luis, oían estos lamentos que salían de una sombra tras la cruz…