El Padul (Granada), del sábado 6 al lunes 8 de diciembre de 2025.
“Resulta curioso que el mar, del que surgió la vida, se vea ahora amenazado por las actividades de una forma de esa vida. Pero el mar, aunque cambiado de forma siniestra, seguirá existiendo; la amenaza es más bien para la vida misma”.
“La actitud del Hombre hacia la Naturaleza es hoy de vital importancia simplemente porque ahora hemos adquirido un poder decisivo para alterarla y destruirla. Pero el Hombre es parte de la Naturaleza, y su guerra contra la Naturaleza es inevitablemente una guerra contra sí mismo”.
(Rachel Carson, bióloga marina y escritora sobre Naturaleza).
Rachel Carson (1907 - 1964)
Nota Inicial sobre éste articulito (Valoración por la IA)
“El texto proporciona una exhaustiva biografía de la naturalista y escritora Rachel Carson, destacando su profunda conexión con la naturaleza desde la infancia. Se detalla su trayectoria académica, su trabajo en la Oficina de Pesca de los Estados Unidos y su exitosa carrera literaria, que incluyó la aclamada trilogía marina: “Under the Sea Wind”, “The Sea Around Us” y “The Edge of the Sea”. La fuente enfatiza su obra más influyente, “Primavera silenciosa” (1962), que documentó los devastadores efectos de los pesticidas químicos como el DDT, a pesar de los intensos ataques de la industria y su batalla contra el cáncer. Las ideas de Carson sobre la interconexión de los ecosistemas y el peligro del poder destructivo del ser humano se presentan como fundamentales para el nacimiento de la conciencia medioambiental global. Finalmente, se menciona su legado póstumo, incluyendo la publicación de “El sentido del asombro” y su reconocimiento oficial a través de la prohibición del DDT y la creación de agencias ambientales”.
Rachel Carson y la conciencia medioambiental
Rachel Louise Carson nace el lunes 27 de mayo de 1907, en una granja de Springdale (en el valle Allegheny, justo al norte de Pittsburgh, Pensilvania, EE.UU.). Es la menor de los tres hijos de Robert Warden Carson (1864 - 1935, vendedor de seguros) y Maria Frazier McLean (1869 - 1958).
Pasa los primeros años de su infancia explorando los alrededores de la granja familiar, que tiene una extensión de 65 acres (algo más de 23 hectáreas). Adora perderse por los bosques que rodean su casa y explorar el río que pasa cerca. Se pasa las horas observando los pájaros, los insectos y las flores.
Desde muy joven es una apasionada de la lectura y la escritura. Desarrolla el amor por la Naturaleza gracias a su madre, y a los 11 años (1918) publica su primer relato en la “St. Nicholas Magazine”: "Una batalla en las nubes", ambientado en la Primera Guerra Mundial.
Asiste a la escuela primaria de Springdale y a la escuela secundaria de Parnassus, de la que se gradúa en 1925, como la mejor de su clase de 44 estudiantes.
Comienza sus estudios universitarios en el “Pennsylvania College for Women” (Pittsburgh, Pensilvania, actual Universidad de Chatham).
Foto del Anuario 1928 del Pennsylvania College
Su profesora Mary Scott Skinker (1891 - 1948), Jefa del Departamento de Biología, en enero de 1928, recomienda a Rachel que cambie su especialización de Inglés a Biología…
Nota: Mary Scott Skinker pasa el verano de 1928 en el Laboratorio de Biología Marina (MBL) en Woods Hole, estudiando protozoología, y envía a Rachel recortes del Boletín informativo para despertar su interés por estudiar en el MBL.
Rachel sigue su consejo… y, consigue la Licenciatura (“Magna cum laude”) en Biología en junio de 1929.
“Pennsylvania College for Women”
A principios de esa primavera, recibe una beca y una plaza como investigadora principiante en el Laboratorio de Biología Marina (MBL) en Woods Hole, donde va a pasar 6 semanas. Ese verano, Rachel ve el océano por primera vez.
Su amiga, Mary Frye, recuerda que “los paseos con Carson por la orilla de Woods Hole durante la marea baja "tenían un aire místico". Rachel se alejaba sola, observando el océano en silencio, cautivada por los sonidos, los olores y el ritmo del océano, así como por la variedad de la vida marina que la rodeaba" .
Rachel escribe en una carta a su amiga del colegio, Dorothy Thompson: “Mis impresiones de Woods Hole han sido muy favorables. El pueblo es mucho más atractivo de lo que esperaba. No se puede caminar mucho en ninguna dirección sin toparse con el agua. El laboratorio principal es un imponente edificio de ladrillo que parece tener todo lo que uno podría desear en cada detalle. La biblioteca es espléndida. Podría encontrar allí suficiente para todo el verano. Parece que tienen de todo”.
Inicia sus estudios de posgrado (doctorado en Zoología y Genética) en la universidad privada “Johns Hopkins” (Baltimore, Maryland). Ante problemas financieros y familiares crónicos, durante su segundo año en Hopkins, sólo sigue el curso a tiempo parcial y trabaja como asistente de laboratorio en la Facultad de Medicina.
Si bien, en 1935, las dificultades económicas familiares (por la muerte de su padre) la obligan a abandonar los estudios para ayudar a mantener a su madre.
Su profesora y amiga Mary Scott Skinker le concierta una entrevista con Elmer Higgins, Director interino de la Oficina de Pesca de los Estados Unidos, División de Investigación Científica, del Departamento de Comercio… y le insiste para que se prepare para los exámenes de Servicio Civil Federal… y le da clases de Parasitología, Biología de la vida silvestre y Biología acuática.
Rachel gana dinero extra como profesora en las Facultades de Odontología y Farmacia de la Universidad de Maryland y en la Universidad Johns Hopkins.
A finales de 1935, con la recomendación de Skinker, Elmer Higgins le ofrece a Rachel un empleo en la Oficina de Pesca de los Estados Unidos. Se trata de un trabajo a tiempo parcial (dos días a la semana) en el centro de Washington D.C., escribiendo guiones de radio para una serie de emisiones educativas semanales llamada “Romance Bajo las Aguas". La serie de 52 programas de 7 minutos se centra en la vida acuática y pretende generar interés público en la biología de los peces y el trabajo de la Oficina de Pesca.
Su primer artículo periodístico (sobre la pesca del sábalo en la bahía de Chesapeake), es publicado en el “Baltimore Sun”, el domingo 1 de marzo de 1936.
Y, en julio de 1936, tras superar a todos los demás aspirantes en el examen de Servicio Civil, se convierte en la segunda mujer contratada a tiempo completo por la Oficina de Pesca de Estados Unidos (Rachel va a permanecer trabajando allí durante 15 años).
Su trabajo consiste en redactar folletos y otros materiales para el público. A lo largo de los años, numerosos colaboradores, colegas, ilustradores, editores, revisores, agentes y amigos le brindan un gran apoyo.
En enero de 1937, fallece su hermana mayor y queda Rachel como el único sostén de su madre y dos sobrinas.
Rachel entiende la Naturaleza como un sistema complejo, en que todas sus partes, incluidos los seres humanos, están relacionadas y se complementan y dependen unas de otras. Por ello, aunque solo sea por razones egoístas, cuidar y conservar en buen estado este planeta azul, llamado Tierra, es cuidar de nosotros mismos.
En septiembre de 1937, Elmer Higgins cree que uno de los guiones de radio de Rachel, titulado “Submarino” ("Undersea"), es demasiado "literario" (es una vívida narración de un viaje a lo largo del fondo del océano). Le recomienda que lo transforme en un ensayo y lo envíe a la revista “Atlantic Monthly”. Lo hace, y para su sorpresa, es aceptado y publicado.
El artículo de Rachel publicado en “Atlantic Monthly”, llama la atención de los editores “Simon & Schuster” (de Nueva York), quienes le sugieren que convierta su ensayo de 4 páginas en un libro.
Y Rachel se pone a ello… dedicándole las tardes y los fines de semana… un viaje a Woods Hole en 1940 le proporciona una perspectiva adicional y le permite investigar en la biblioteca.
Nota: En 1940 la Oficina de Pesca y el Servicio de Estudios Biológicos son trasladados al Departamento del Interior y se fusionan creando el Servicio de Pesca y Vida Silvestre.
“Bajo el viento oceánico” (“Under the Sea Wind: A Naturalist's Picture of the Ocean”) se publica en 1941, pero un mes después de su publicación, Japón bombardea Pearl Harbor y la atención general del pueblo norteamericano se centra en ese lugar… por lo que el libro recibe poca atención por parte del público lector. Recibe excelentes críticas, pero se vende mal.
Nota: Para leer mi articulito para el Blog del Adarve: “1941 - Ataque a Pearl Harbor”, pulsar aquí>>>
“Escribir es una ocupación solitaria, dura y agotadora” (Rachel Carson). Su escritura evoluciona hacia un estilo que traduce la ciencia en artículos y libros lúcidos, fluidos y atractivos para el público. Es una buena periodista. Cuenta con la ayuda de su madre, que mecanografía la correspondencia y los manuscritos.
En 1945, Rachel ya supervisa un pequeño equipo de redacción. Y, ese mismo año, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. comienza a descubrir el peligro que representa el DDT para la vida silvestre. Estados Unidos detona 3 dispositivos nucleares: uno en Nuevo México y dos en Japón.
Fumigación aérea
Notas:
Durante la década de 1950 y principios de la de 1960, varios países realizan pruebas atmosféricas de armas nucleares. Cuando se prohibieron las pruebas (agosto de 1963), se han detonado más de 500 dispositivos nucleares en la superficie. Se detecta lluvia radiactiva, que incluye estroncio 90, en la leche. También se descubre DDT en la leche. Rachel reconoce que los pesticidas y la lluvia radiactiva -dispersa y persistente- contaminan el Medio Ambiente, no sólo brevemente en lugares aislados, sino durante largos períodos de tiempo en todo el ecosistema global.
El DDT es una pequeña molécula que afecta a las neuronas de los insectos. Se une a los canales de sodio e induce impulsos nerviosos de manera incontrolada. Esto se traduce en continuos espasmos y finalmente en la muerte del insecto. El DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano) fue sintetizado por primera vez en 1874 por el químico austriaco Othmar Zeidler (1850 - 1911) durante su tesis doctoral, pero sus potentes propiedades insecticidas no fueron descubiertas hasta 1939 por el químico suizo Paul Hermann Müller (1899 - 1965). En 1943 la armada americana lo usó para fumigar a miles de personas consiguiendo así parar una epidemia de tifus que azotaba la ciudad de Nápoles. Como parecía no tener efecto directo en humanos, se empezó a usar de forma sistemática.
En 1948 conoce a la editora Marie Freid Rodell (1912 - 1975) y contrata sus servicios. E inicia la escritura de un segundo libro sobre la historia natural, la ecología y los usos del océano, que incorpora las últimas investigaciones oceanográficas… y sus experiencias personales durante su primera estancia en Woods Hole.
Nota: Rachel y Marie Freid forjan una estrecha relación profesional que va a durar el resto de su carrera literaria.
En 1949, Rachel realiza un viaje de 10 días, desde Woods Hole hasta Georges Bank, a bordo del buque de investigación “Albatros III”... tiempo que aprovecha para escribir algunos capítulos de su nuevo libro.
Rachel a bordo del "Albatros III"
Ese mismo año, es ascendida a Editora Jefe de todas las publicaciones del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. Este puesto le permite perfeccionar sus habilidades de escritura y se convierte en una editora implacable.
Al acercarse la fecha de publicación de su nuevo libro, solicita una licencia de un año en el Servicio de Pesca y Vida Silvestre…
… “El mar que nos rodea”(“The Sea Around Us”, 1951, Oxford University Press) es publicado por entregas en “Science Digest” y “The Yale Review”, que publica un capítulo, "El nacimiento de una isla", que gana el “Premio George Westinghouse de Escritura Científica” de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. A partir de junio de 1951, se publicaron nueve capítulos por entregas en “The New Yorker”... y después, como libro (2 julio 1951). Rachel dedica el tiempo de licencia a promocionarlo… se vende bien en todo el mundo, gana un Premio Nacional del Libro, un Premio Nacional de Escritura Científica y una beca Guggenheim.
“El objetivo de la ciencia es descubrir e iluminar la verdad... Si hay poesía en mi libro sobre el mar, no es porque la haya puesto allí deliberadamente, sino porque nadie podría escribir con veracidad sobre el mar y omitir la poesía” (Rachel Carson).
Rachel se convierte en una celebridad literaria. A los pocos días de la fiesta de publicación, se marcha a Woods Hole para pasar varias semanas.
En todos los escritos de Rachel está arraigada la idea de que los seres humanos son solo una parte de la Naturaleza, distinguiéndose principalmente por su capacidad de alterarla, en algunos casos de forma irreversible.
El martes 3 de junio de 1952, al día siguiente de terminar su licencia, creyendo que ya puede mantenerse a sí misma y a su familia, y con el deseo de dedicarse a la escritura, renuncia a su puesto en el Servicio Público.
Y, en 1953, atraída por su increíble belleza natural y la diversidad de su flora y fauna marina, compra una propiedad en Southport Island (Maine) y se construye una cabaña, para concentrarse en la escritura.
Jacques Cousteau (1910 - 1997, zoólogo, explorador, cineasta, innovador, fotógrafo, conservacionista, oceanógrafo, escritor, inventor, guionista, oficial de la Marina Nacional de Francia, biólogo marino, ingeniero, biólogo, director de cine, trotamundos y productor de cine) ha comenzado a bucear y filmar desde su buque de investigación “Calypso”, y en 1953 publica su primer libro, “El mundo silencioso”(“The Silent World: A Story of Undersea Discovery and Adventure”).
Vistas desde Southport Island (Maine)
Ese verano, Rachel conoce a su nueva vecina Dorothy Murdoch Freeman (1898 - 1978), tras recibir una carta dándole la bienvenida a Southport Island.
Nota: Es el comienzo de una estrecha y larga amistad. A lo largo de 12 años, intercambian alrededor de 900 cartas. Muchas de ellas se publican en el libro “Always, Rachel - The Letters of Rachel Carson and Dorothy Freeman, 1952 - 1964: An Intimate Portrait of a Remarkable Friendship” (1995, Beacon Press), editado por Martha Freeman, nieta de Dorothy.
Linda Jane Lear (1940, escritora y biógrafa de Rachel Carson), escribe:“Carson necesitaba urgentemente una amiga devota y un alma gemela que la escuchara sin consejos y la aceptara plenamente, tanto como escritora como como mujer. Encontró esto en Freeman. Las dos mujeres tenían intereses comunes, la naturaleza principalmente, y comenzaron a intercambiar cartas regularmente mientras estaban separadas. Compartieron veranos durante el resto de la vida de Carson y se reunían siempre que sus agendas se lo permitían”.
Rachel y Dorothy
El tercer libro de su trilogía marina es “La orilla del mar” (“The Edge of the Sea”, 26 octubre 1955, Editorial Houghton Mifflin), otro éxito de ventas. Éste libro se lo dedica Rachel a sus amigos Stanley y Dorothy Freeman.
“La isla está envuelta en sombras mientras el crepúsculo se asienta sobre su playa estrecha, reflejando el tenue brillo del cielo sobre el agua. Un rascador negro llamado Rynchops llega tras migrar al norte desde Yucatán. Con la marea en ascenso, comienza a cazar en las aguas poco profundas, atrapando pequeños peces mientras vuela con un movimiento distintivo” (Fragmento de “La orilla del mar” - “Marea alta”).
A principios de 1957, una tragedia familiar: una de sus sobrinas, a quien ha cuidado desde la década de 1940, fallece a los 31 años, dejando huérfano a su hijo de 5 años, Roger Christie. Rachel lo adopta y se muda a Silver Spring (Maryland) para cuidar de su anciana madre.
El problema del DDT se hace más visible. En 1957, una demanda busca detener la fumigación aérea con DDT en Long Island. La protesta ciudadana, a su vez, lleva a Olga Huckins (1900 - 1968) escritora y editora de Duxbury (Massachusetts), a protestar por la fumigación aérea en un santuario de aves y una propiedad privada. La correspondencia entre Olga y Rachel, y un creciente nivel de preocupación, dan lugar a artículos en periódicos y revistas. Una investigación en la Universidad Estatal de Michigan demuestra que el DDT rociado entró en la cadena alimentaria, iniciando un ciclo tóxico que provocó la muerte de las poblaciones de aves locales.
Rachel se enfrenta a uno de los problemas más graves que la Revolución Industrial, el siglo XX y las conductas de nuestra especie han dejado en herencia al futuro y los que vivan ese futuro en nuestro planeta: la contaminación y sus efectos.
Su investigación exhaustiva sobre las consecuencias devastadoras del uso de pesticidas químicos en la fauna la llevan a escribir su libro más influyente y conocido, “Primavera silenciosa” (“Silent Spring”), en el que no solo presenta datos, sino que humaniza la devastación ecológica, haciéndola palpable y emotiva para sus lectores… contribuyendo de forma fundamental a la creación de la conciencia medioambiental y la consolidación del movimiento ambientalista (después, ecologista) global. Conciencia que ha de crearse no solo con la denuncia de los desmanes contra la Naturaleza, sino también con la Educación. Nota: El título hace referencia a la posibilidad futura de una primavera donde los pájaros no canten, porque todos han muerto o se han vuelto estériles por los pesticidas.
En enero de 1960, mientras trabaja en el libro, una úlcera duodenal seguida de varias infecciones la mantiene postrada en cama durante semanas. En marzo, descubre quistes en su seno izquierdo (uno de los cuales requiere una mastectomía, 4 de abril). Su médico describe el procedimiento como preventivo y no recomienda ningún tratamiento adicional. Pero, en diciembre, Rachel descubre que el tumor es maligno y que el cáncer de mama ha hecho metástasis. Opta por ocultar su enfermedad para que las Empresas de pesticidas no puedan usarla en su contra.
Rachel en casa con su gata Moppet.
Rachel publica su nueva obra, por entregas, en la revista “The New Yorker” (los sábados, 16, 23 y 30 de junio de 1962) y, avisada la industria agroquímica sobre su contenido, intentan impedir su edición como libro. Los ataques son terribles, tanto a su obra como a ella misma. Dijeron que sus datos no eran de fiar, aunque nadie lo pudo demostrar. Llevaba 4 años preparando el libro y, además de los textos que revisó, se entrevistó y mantuvo correspondencia con gran cantidad de científicos y expertos sobre el DDT y sus efectos.
“La rapidez del cambio y la velocidad con la que se crean nuevas situaciones siguen al impetuoso y descuidado paso del hombre más que al ritmo pausado de la Naturaleza” (Rachel Carson).
De ella se dijo que ni siquiera era doctora, como mucho una técnico que venía de la Administración Pública. Y personalmente tuvo que aguantar insultos y calumnias sin fin (como tacharla de histérica o de comunista). Nunca se casó y su estado civil llevó a que se publicasen todo tipo de insultos y sugerencias, algunas muy impertinentes.
Finalmente, su obra “Primavera silenciosa” es publicada como libro (Boston: Houghton Mifflin) y sale al mercado el jueves 27 de septiembre de 1962.
“Había una vez una ciudad donde todos los seres vivían en armonía: las granjas y los huertos eran prósperos y la abundancia se leía en las flores, en los árboles e incluso en el cantar de los pájaros. Por aquel entonces, las personas podían cultivar, pescar y pasear; y así fue hasta el día en que llegó la enfermedad: las aves, las vacas, las cabras y las personas morían sin explicación, los polluelos no nacían y la ciudad se quedó sin voz. ¿Qué podría haber provocado algo así?” (“Fábula para el día de mañana”, inicio de “Primavera silenciosa”).
Es un éxito rotundo de ventas: 40000 ejemplares están reservados antes de su publicación; en los primeros 3 meses, se venden más de 100000 y está 7 meses en la lista de “best sellers” del “New York Times”. Algunos científicos lo calificaron de fantasioso, pero para muchas personas se trata del primer libro divulgativo sobre impacto ambiental y se ha convertido en un clásico de la concienciación ecológica.
“(...) por primera vez en la historia del mundo, todo ser humano está ahora en contacto con productos químicos peligrosos, desde el momento de su concepción hasta su muerte… Se han encontrado en peces en remotos lagos de montaña, en lombrices enterradas en el suelo, en los huevos de los pájaros y en el propio hombre, ya que estos productos químicos están ahora almacenados en los cuerpos de la vasta mayoría de los seres humanos. Aparecen en la leche materna y probablemente en los tejidos del niño que todavía no ha nacido”. Estas palabras, escritas a principios de los sesenta del siglo pasado, hace 63 años, son válidas todavía hoy en día y, es más, se puede asegurar que ahora la situación es mucho más grave.
Muchas empresas químicas retiraron sus anuncios del especial de televisión de “CBS Reports” del miércoles 3 de abril de 1963, titulado"La primavera silenciosa de Rachel Carson"y, donde es entrevistada por el escritor y periodista Eric Sevareid (1912 - 1992). Aun así, aproximadamente 15 millones de espectadores lo sintonizaron, y eso, sumado al Informe del Comité Asesor Científico del presidente John F. Kennedy -que validó la investigación de Carson-, convirtió los pesticidas en un tema público de gran importancia. Se desarrolla una relación de amor-odio entre el Público, el Gobierno y la Industria.
"Productos sin seleccionar que tienen poder para matar indistintamente lo bueno y lo malo, para acallar el canto de los pájaros y para inmovilizar a los peces en los ríos, para revestir las hojas de una mortal película y para vaciar el terreno... ¿Puede alguien creer posible que se extienda semejante mezcolanza de venenos sobre la superficie de la tierra, sin que resulten inadecuados para todo ser viviente? No deberían llamarse «insecticidas», sino «biocidas»" (“Primavera Silenciosa”).
Los autores Marianne Moore, James Jones y Rachel Carson reciben premios por sus obras.
Se estaba estableciendo un vínculo entre los pesticidas y el cáncer. Irónicamente, en los años posteriores, el cáncer de Rachel se está propagando por su cuerpo (metástasis).
“…las nuevas sustancias químicas salen de nuestros laboratorios como un río sin fin: casi quinientas anuales se ponen en uso práctico sólo en los Estados Unidos (…); quinientos nuevos productos químicos a los cuales el cuerpo del hombre y de los animales se tienen que adaptar de algún modo (…); sustancias químicas que se hallan totalmente fuera de los límites de la experiencia biológica” (“La primavera silenciosa”, 1962, de Rachel Carson).
Alguno de sus biógrafos asegura que cambió su estilo de escribir. Era alegre, tierna y sosegada cuando escribió sus tres libros sobre el mar. Pero “Primavera silenciosa” es más sobrio, más denso y mucho menos optimista sobre la relación entre nuestra especie y la Naturaleza.
Martes, 10 de septiembre de 1963. Rachel pasa la mañana con su amiga Dorothy Freeman observando la migración de la mariposa Monarca, y, por la tarde le escribe ésta carta (de la que transcribo un fragmento):“Ésta es una posdata a nuestra mañana en Newagen, algo que puedo escribirlo mejor de lo que puedo decirlo. Para mí ha sido una de los más bellos momentos del verano, y todos los detalles se quedarán en mi memoria: ese cielo azul de septiembre, los sonidos del viento en los abetos y las olas en las rocas, las gaviotas ocupadas alimentándose, posándose con esa gracia deliberada, las vistas lejanas de Griffiths Head y Todd Point (...) Hablamos un poco acerca (de las mariposas Monarca) de su migración, de su historia, de su vida (...) cuando cualquier ser vivo ha llegado al final de su ciclo de vida aceptamos tal fin como algo natural. Para las Monarca, el ciclo se mide en un lapso de meses. Para nosotros, la medida es algo más, un ciclo del que nada puede saberse. Pero la idea es la misma: cuando ese ciclo intangible ha seguido su curso como una cosa natural, no es algo triste que la vida llegue a su fin. Eso es lo que esos pedacitos brillantes revoloteando de vida me han enseñado esta mañana. Encontré una profunda felicidad en ello. Lo que espero, es que tú también lo hayas encontrado. Gracias por esta mañana”.
Debilitada por el cáncer de mama y su tratamiento, Rachel enferma de un virus respiratorio en enero de 1964. Su estado empeora y, en febrero, los médicos detectan que tiene anemia grave debido a la radioterapia. En marzo, descubren que el cáncer ha alcanzado el hígado. Muere de un infarto el martes 14 de abril de 1964 en su casa de Silver Spring (Maryland), a los 56 años de edad.
Su cuerpo es incinerado y algunas de sus cenizas son enterradas junto a su madre en Parklawn Memorial Gardens en Rockville (Maryland). El resto es esparcido a lo largo de la costa de Squirrel Island, cerca del río Sheepscot, en Maine.
Rachel Carson lega sus manuscritos y documentos a la Universidad de Yale.
Su editora, María Rodell, se convierte en su albacea literaria; recopila y organiza los documentos de Rachel (tarea que le lleva más de dos años) y organiza la publicación póstuma de “El sentido del asombro” (“A Sense of Wonder”), un pequeño ensayo que apela a despertar y mantener en los niños esa capacidad de maravillarse con la Naturaleza:“Ningún niño debería crecer sin conocer el coro de los pájaros al amanecer en primavera. En ese coro del alba, uno escucha el latido de la vida”.
Reúne algunas de las experiencias vividas por Rachel con su sobrino nieto Roger, de veinte meses, al que cuidó cuando quedó huérfano. Pequeñas aventuras: una incursión nocturna en una tormenta, un paseo de madrugada por el bosque, los nombres inventados para los animales, plantas, líquenes, un juego para no pisar los árboles…
“Si yo tuviera influencia sobre el hada madrina, aquella que se supone que preside el nacimiento de todos los niños, le pediría que le concediera a cada niño de este mundo el don del sentido del asombro tan indestructible que le durara toda la vida (...) Y entonces hay un mundo de cosas pequeñas que pocas veces se ve. Muchos niños, quizá porque ellos mismos son pequeños y están más cerca del suelo que nosotros, se dan cuenta y disfrutan con lo pequeño y que pasa desapercibido. Quizá por eso es fácil compartir con ellos la belleza que solemos perdernos porque miramos demasiado deprisa, viendo el todo y no las partes”(“El sentido del asombro” de Rachel Carson, obra póstuma editada en 1965).
“A estas alturas del siglo XXI la voz de Rachel Carson sigue invitándonos no solo a admirar la Naturaleza, sino a comprometernos con su protección, convencidos de que en esa tarea está en juego algo mucho más profundo”(“El sentido del asombro» de Rachel Carson: de la belleza al compromiso ético”, de Marta Revuelta Martínez y Jaime Nubiola Aguilar, 22 de diciembre de 2024).
Colofón
En 1969, 5 años después de su muerte, se firma la primera Ley Nacional de Políticas Ambientales (National Environmental Policy Act, NEPA).
En 1970, el Secretario del Interior Walter J. Hickel (1919 - 2010) inaugura el “Refugio de Vida Silvestre Rachel Carson”, en Maine.
En 1972, se prohibe el uso de DDT y se crea la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).
La propiedad Rachel Carson en Springdale (Pensilvania) es incluida en el “Registro Nacional de Lugares Históricos” en 1976.
En 1980, el presidente estadounidense Jimmy Carter (1924 - 2024), le concede, a título póstumo, la Medalla Presidencial de la Libertad.
La “Casa Rachel Carson” en Silver Spring (Maryland), se convierte en “Monumento Histórico Nacional” en 1991.
En 1994, se publica una edición de “Primavera silenciosa” con una introducción escrita por el vicepresidente Al Gore (1948).
En marzo de 1999, la revista “Time” incluye a Rachel Carson en su lista de "Los 100 Científicos y Pensadores Más Grandes del Siglo".