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VILLANUEVA MESÍA: MUNICIPIO El pequeño municipio de Villanueva Mesía, con una superficie de tan sólo 11’18 km2, se encuentra ubicado en la comarca de Loja, mancomunidad del Poniente Granadino, a unos 489 m.s.n.m., en tierras de labor regadas por el curso de los ríos Genil y Cacín, y el arroyo Pinares. Su término municipal limita:
En el año 2025 Villanueva Mesía cuenta con 1965 habitantes (villanoveros - malenos / as), que pueblan su casco urbano y los diseminados de Bárbara, Carboneros, Casas del Arco, Casas de Valcázar, Coto del Arco, Los Llanos, Molina, Las Peñuelas y La Realenga. VILLA SOL EN EL OCASO DEL PALEOLÍTICO “La apertura de una cantera para la extracción de áridos destinados a la construcción de la carretera de acceso desde Villanueva Mesía al puente sobre el río Genil motivó que la casualidad, primero, y la constancia y buen hacer de Cayetano Aníbal*, después, llevaran al descubrimiento de uno de los más antiguos yacimientos del Paleolítico Superior Ibérico”. NOTA: Cayetano Aníbal González Romero (Sevilla, 1927 - Granada, 2015). El artista polifacético. Se le recordará por haber sido el escultor del monumento a Federico García Lorca que se levantó en la localidad natal del poeta, Fuente Vaqueros, por suscripción popular en 1980, pero Cayetano fue, sobre todo, uno de los pilares fundamentales del arte en Granada en las últimas décadas. Arqueólogo, escultor, ceramista, decorador, pintor-grabador y fundador de numerosos movimientos artísticos. Llegó a Granada desde su Sevilla natal en 1960 y se instaló en una casa de la urbanización Los Parrales, donde residió 12 años, convirtiendo su vivienda en un lugar de encuentro y tertulias artísticas en las que participaban habitualmente artistas como Carlos Cano. “El hallazgo de dicho yacimiento, ubicado en la finca denominada Villa-Sol, propiedad de la familia Ibáñez - Wagner, fue dada a conocer por Joaquín Corral Maurell. En el estudio completo del yacimiento, publicado por su descubridor Cayetano Aníbal y los señores J. Carrasco (Javier Luís Carrasco Rus), I. Toro (Isidro Toro Moyana), M. Almohalla (Marciano Almohalla Gallego), y J. Gámiz (Jesús Gámiz Jiménez), se concluye que el yacimiento se puede clasificar como Musteriense de tradición Achelense. Lo anterior nos lleva a calcular que los hombres que trabajaron los materiales líticos del yacimiento, para convertirlos en armas o utensilios, vivieron hace más de 150 mil años. Eran de la raza Neanderthal y practicaban la caza, la pesca y la recolección de raíces y frutos silvestres cada vez con mayor efectividad, debido al uso de instrumentos líticos tales como cuchillos, hachas y otros hallados en dicho lugar, así como las fibras vegetales, madera y pieles. Organizados socialmente en bandas, practicaban el nomadismo y habitaban en campamentos, que abandonaban a medida que disminuían los recursos naturales del entorno”. “Poseían un acendrado sentimiento religioso, presidido por la magia y el totemismo. Su vida social, por tanto, estaba imbuida de ideas y normas relacionadas íntimamente con la religión”. EL CERRO DE LA MORA Y SU ANTIGÜEDAD “El yacimiento del Cerro de la Mora (a 2’5 km de Villanueva Mesía), considerado como uno de los más importantes de Andalucía, ha sido investigado por un equipo dirigido por el profesor de Arqueología y Prehistoria de Granada, Javier Carrasco Rus, y dadas sus conclusiones a la publicidad periodística por María Dolores Fernández - Figares* en Ideal de Granada de fecha 10-11-1986”. Notas:
“Su importancia radica en que viene a corroborar el antiguo poblamiento de ésta zona de la Vega en la época final del Bronce. Se estima que estuvo habitado de forma ininterrumpida desde 1700 hasta 790 a. de C. Es más, la abundancia de restos encontrados nos muestra el Cerro de la Mora -por algo es su nombre- como un lugar de sucesivo asentamiento de fenicios, romanos visigodos y musulmanes”. Nota: Mauricio Pastor Muñoz, Javier Carrasco Rus y Juan Antonio Pachón Romero, en su artículo “Protohistoria en la cuenca del Genil: el yacimiento arqueológico "Cerro de la Mora" (2010) publicado en “Studia Historica. Historia Antigua, 6”, nos dicen sobre éste singular yacimiento arqueológico: “Desde que en 1979 comenzamos nuestras excavaciones en el yacimiento arqueológico del «Cerro de la Mora» en Moraleda de Zafayona (Granada), el yacimiento ha ido adquiriendo, en cada campaña, mayor importancia, hasta el punto que nos permite presentar, y en base a él únicamente, un estado de la cuestión sobre la Protohistoria en la Cuenca Alta del Genil. Los resultados de los análisis arqueológicos adquieren especial relieve a la luz de los últimos hallazgos. La época final del Bronce en esta región últimamente es bastante conocida, aunque en el aspecto prospectivo aún resulte claramente insuficiente. Los estudios de campo son todavía muy recientes, pero ya se puede intentar la sistematización del proceso de iberización a partir de las cerámicas del Bronce Final, las primeras importaciones fenicias a torno y las producciones indígenas torneadas, que inician dicha iberización, en una época que se ha venido en llamar, genéricamente, Protohistoria”. “El arqueólogo Mauricio Pastor opina que pudiera tratarse de una ciudad llamada <<Vesci Faventia>>, localizada cerca de Ilípula -quizá Loja-. Apoya tal suposición en el hallazgo de monedas con la leyenda <<Vesci>>. Las fíbulas del Cerro de la Mora y las halladas en la ría de Huelva, fechadas en 850 a. de C. son prácticamente iguales, con la única diferencia que las del Cerro de la Mora se datan en 1800 a. de C., circunstancia que hace pensar en la posibilidad de revisar la cronología de la cultura de Tartessos, con la que, de seguro, debió existir algún tipo de relación”. El Decreto 479/2004, de 1 de septiembre, declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, el yacimiento de Cerro de la Mora, en Moraleda de Zafayona (Granada): “La importancia del yacimiento arqueológico de Cerro de la Mora radica en la entidad y complejidad estructural que éste presenta, adquiriendo una gran representatividad gracias a su ocupación ininterrumpida, desde el siglo XV a C hasta el siglo II o III d C, para conocer posteriormente ocupaciones esporádicas tanto como lugar funerario como de hábitat hasta tiempos medievales. Su secuencia cronológica se inicia en las fases finales de la Cultura del Argar y se desarrolla con continuidad hasta el bajo Imperio Romano, lo que posibilita el estudio de las grandes transformaciones sociales, económicas y políticas que han supuesto las colonizaciones, la gestación de los pueblos ibéricos y la romanización de la Península”. “Los restos cerámicos del yacimiento de referencia dan idea de una cultura posterior a la de El Argar. Las espadas y otros utensilios de bronce hacen suponer, además, la existencia de un floreciente comercio del estaño. Por otra parte aparecen vasos trípodes de origen fenicio, al igual que en el cerro del Castellón en Huétor Tájar”. TURDETANOS EN EL GENIL “Eran los túrdulos* (o turdetanos) los más civilizados de los pueblos aborígenes. Su belicosidad y primitivismo habían cedido un tanto al hacerse sedentarios en las regiones menos accidentadas y más ricas en agua. Por ello, instalados en parte de Jaén y en la casi totalidad de las provincias de Granada y Málaga, encontraron como lugar propicio para su establecimientos las márgenes del río Genil, de acuerdo con Estrabón*. Los turdetanos o túrdulos, aparte de tener fama de ser los más cultos de los íberos, poseían una gramática (o lengua y escritura) y tenían escritos de antigua memoria, poemas y leyes en verso que ellos decían de seis mil años (o versos). Los demás íberos tenían también su gramática; pero ésta ya no era uniforme, porque tampoco hablaban todos la misma lengua”. Notas:
“Aparte de los restos encontrados en el ya citado Cerro de la Mora, se han hallado sepulturas y ajuares en toda la comarca, pero particularmente en los alrededores de Villanueva Mesía -Fuente de la Teja, Era del Arbolillo-, y de Huétor Tájar -Cerro de la Verdeja-”. DIVISIÓN TERRITORIAL MUSULMANA “Conquistada Granada, entre 711 y 713 por ‘Abd al-Azis*, hijo de Muza, las organizaciones territoriales estuvieron en función de circunstancias políticas, económicas, étnicas e incluso estratégicas. Por ello no cabe hablar de una sola organización o división territorial, sino de sucesivas organizaciones, que van desde el Califato de Córdoba*, pasando por los reinos de Taifas*, hasta llegar a la época nazarí*, en la cual la división territorial fue como sigue:” Notas:
“Coras* o Galiatos, equivalentes a regiones o provincias. La cora de Elvira correspondía sensiblemente a la provincia de Granada, con excepción de Alhama y Zafarraya”. Nota: Cora = Según el Diccionario de la RAE, la palabra “cora” proviene del árabe “kūrah”, y esta del griego “χῶρα2, con el significado de territorio. “Cada cora a su vez, se dividía en climas o tahas* (caso de la Alpujarra), que equivalían a comarcas, de las que en Granada se relacionan 33. Granada no sólo era la capitalidad de la cora, sino que también constituía un clima, el de Elvira, que abarcaba la mayoría de la Vega y gran parte de la provincia, incluyendo los Montes Occidentales”. Nota: Taha = Según el Diccionario de la RAE, la palabra proviene del árabe hispano “ṭá‘a” ('distrito'), y este del árabe clásico “ṭā‘ah” ('obediencia') y significa comarca, distrito. “Los climas quedaban subdivididos en alhauces* o términos, de los que se deriva el castellano “alfoz”*. Notas:
“En la Vega de Granada se localizan los climas de Elvira (distrito de la ciudad), Táchara Algebal (o Táchara del Monte, con capitalidad en Loja), Camb Cais (Quempe o Temple) y el de Fornex con el castillo de Sojaira (Zujaira, o la Zahora)”. Crónica de D. Álvaro de Luna, Condestable de los Reinos de Castilla y de León: “... envió desde alli su embajada á Mahomad Abenazar Rey de Granada, el qual se llamaba el Ezquierdo: por la qual le enviaba á decir: “Que pues él era venido alli tan cerca de la su cibdad de Granada con alguna parte de la caballería del Rey de Castilla su señor, que le pedia por merced, que él quisiesse salir á verse con él en el campo”. Enviados los mensajeros al Rey con esta embajada, el Condestable assentó ese dia con su hueste en un cerro que está frontero á Taxara desta parte de Xenil, donde estovo esa noche. Aquella noche ovo en la hueste del Condestable muchos rebatos; porque los Moros se allegaban é acercaba á tentar el real, é sentir la ordenanza de los Cristianos tenian. Estovo alli el Condestable el dia siguiente esperando la respuesta del Rey de Granada: é en tanto envio á algunos de sus caballeros, que combatieron á Taxara, é entraronla por fuerza, é quemaronla fasta el castillo, é mataron algunos Moros: los otros se recogieron al castillo. Fueron alli feridos algunos Cristianos: quemaron muchas alcarias, que por aquella tierra avia: talaron muchos panes é huertas: é tomaron á vida muchos Moros”. “La tierra de Villanueva Mesía (el pueblo no existía como núcleo urbano) no perteneció a Loja, sino, como la mayoría de los pueblos de la Vega y Montes Occidentales, fue jurisdicción de Granada, dentro del término de Montefrío, división territorial que se mantuvo en época cristiana. Granada, además de capitalidad de la cora, constituía un distrito más de ésta, tal como siguió ocurriendo tras la conquista, época en que el municipio de Granada abarcó casi toda la provincia excepto Guadix, Baza, Huéscar, Loja y Alhama; ciudad ésta última que, junto con Zafarraya, no perteneció a la cora granadina durante la época musulmana, tal como hemos dicho, sino a la de Rayya (Málaga)”. “La existencia de acequias y cortijos cercanos al actual casco urbano en los repartimientos de Loja, da fe cierta de que el territorio, donde hoy se asienta Villanueva Mesía, estuvo poblado”. “Tras la conquista de Loja, ocurrida en 29 de mayo de 1486, la tierra de Villanueva constituyó durante casi seis años una banda fronteriza en la cual las incursiones de los granadinos no eran infrecuentes, situación que, naturalmente, terminó con la conquista de Granada el 2 de enero de 1492”. El Gran Cardenal Mendoza (Pedro González de Mendoza, 1428 - 1495) ordenó grabar la Guerra de Granada en 54 paneles de las sillas en el coro de la Catedral de Toledo, como una crónica en tiempo real (1489 - 95). La silla número 9 representa dos momentos distintos de la toma de Loja (1486), la batalla en la parte derecha y la entrada del rey Fernando tiempos después, atravesando ya el rastrillo tras la barbacana. CONTINUARÁ CON EL CAPÍTULO II: EL POBLAMIENTO
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AutorEn éste BLOG sobre VILLANUEVA MESIA, voy a recoger algunos fragmentos de la obra "EL SEÑORÍO DE VILLANUEVA MESIA", de don José Cuevas Pérez y don José Julio Cuevas Gómez de la Tría, a modo de mosaico histórico del lugar. Archivos
Agosto 2026
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