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LENTITUD DE UN PROCESO “Si nos preguntamos el por qué de la lentitud de la Reconquista (...) cabe explicar someramente éste dilatado proceso, en la imposibilidad de allegar recursos económicos y humanos, así como para costear ejércitos, realizar el necesario poblamiento o asentamiento de familias, que hicieran efectiva la ocupación y obtuviesen los beneficios, normalmente de carácter agro-ganadero, que eran de esperar por el conquistador, al objeto de poder abastecer a una población creciente de nuevos colonos y tropas desplazadas hacia las zonas fronterizas”. “Las arcas castellanas, como las musulmanas, no eran inagotables, lo que planteaba, muchas veces, la necesidad de negociar treguas, al objeto de consolidar las economías y los asentamientos fronterizos”. “No resultaba demasiado atractivo el poblar la banda fronteriza, pues tanto las cosechas como los ganados, amén de las personas, carecían de las necesarias garantías de seguridad”. “Frecuentemente se recurrió a adjudicar las zonas fronterizas a las órdenes militares, a la creación o ampliación de señoríos en las mismas y especialmente a la concesión de privilegios de orden penal (homicianos*) o fiscal (exención de alcabala*, almojarifazgo*, pedidos, monedas, moneda forera*, sisa*, portazgo*, barcaje*, herbaje*, etc)”. Notas:
“De ambos casos tenemos abundantes ejemplos en todo el occidente granadino como consta por los concedidos a Antequera, Archidona, Alhama, Montefrío, Íllora, Salobreña y otras, sólo por mencionar las más modernas. El repartimiento de tierras a los que se avecindasen por más de cinco años fue otro incentivo añadido a los ya mencionados (...)”. “Según Ladero Quesada* (en su obra “La repoblación del Reino de Granada anterior a 1500” (1968): “La repoblación fue acompañada de un gran aparato administrativo, civil y eclesiástico, dispuesto por la Corona, que determinaba cómo habían de ser los diferentes concejos, controlaba sus nombramientos, enviaba corregidores y otros oficiales para mantener su autoridad, y, en el plano eclesiástico, intervenía en la erección de iglesias y nombramiento de quienes habían de servir a través de su derecho de Patronato, conseguido del Pontífice”. Nota: Ladero Quesada = Miguel Ángel Ladero Quesada (Valladolid, 1943), catedrático de Historia Medieval. Premio Menéndez Pelayo (1974), Premio Nacional de Historia (1994), Doctor “Honoris Causa” por la Universidad de Cádiz (2009), Miembro honorífico de la Academia Portuguesa da História, Miembro de la Academia Ibero-Americana de Cádiz, del Instituto de Estudios Canarios, del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, de la Comisión Europea para la Historia de las Ciudades, del comité científico del “Istituto Internazionale di Storia Economica Francesco Datini” (Prato, Italia) y del comité científico internacional de la revista “Le Moyen Âge” (Bélgica). “Sólo como simple muestra de lo dicho sobre exenciones fiscales y reparto de tierras, valga el caso de Montefrío, en cuyo término se encontraba la tierra de Villanueva Mesía: 1. Poder de los RR.CC*. para el repartimiento de la villa de Montefrío a Pedro de Santisteban y Gonzalo Alonso Navarrete, dado en Sevilla el 28-2-1491 (Archivo General de Simancas). Nota: RR.CC. = La abreviatura RR.CC. suele hacer referencia a los Reyes Católicos (Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón), cuyo matrimonio en 1469 unificó dinásticamente los reinos peninsulares e inició la Edad Moderna en España. 2. Exención a favor de Montefrío del pago de alcabalas, diezmos, aduanas, herbaje en las dehesas comarcanas y otros impuestos a los que llevasen mantenimientos “porque la villa mejor se pueble, e para las gentes que vinieren a poblar (..) dado en Córdoba el 3-4-1487". UNA NOTICIA ERRÓNEA “Francisco Enríquez Jorquera* (1594 - 1646), que escribió, cuando menos, a casi siglo y medio de los hechos, nos narra ( en su obra “Anales de Granada”) la conquista de Loja y el reparto de sus tierras”: “MIércoles 31 de mayo, entraron en Loxa procuradores moros de la jurisdicción de Loxa, a tratar con el rey de su rendimiento y quedar por basallos de el rey pagándole lo que pagaban a sus reyes moros. Las cuales fueron las villas de Benamejí, que se le dio al mariscal de Alcalá don fulano Bernui de Mendoza, y la villa de Algarinejo que se le dio a un cavallero de la casa de Lisón, y a la villa de Salar de Loxa que se dió a Fernán Pérez del Pulgar y la villa de Güetor Táxar que se le dió a don Álvaro de Luna, a quien se dió la Alcaldía de Loxa como dixe arriba, y la villa y castillo de Zagra que se dio a un cavallero Maldonado y la villa de Villanueba del río que se le dio a otro cavallero de los Mexías y otros lugares y cortijos, quedando heredados estos caballeros en este reino como confiscadores, cuyos nombramientos confirmaron después los reyes y su nieto el emperador Carlos quinto, según lo siente Nebrija, Pedraza y otros muchos citados”. Nota: Francisco Enríquez de Jorquera = Cronista de Granada. Autor de los "Anales De Granada" Descripción del Reino y la Ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646, obra manuscrita encontrada en la Biblioteca Capitular de Sevilla. Su biógrafo Antonio Marín Ocete (1900 - 1972, catedrático de Paleografía y Diplomática; rector de la Universidad de Granada, 1936 - 1951) lo define como: “Henríquez de Jorquera es un fiel representante de las características históricas del siglo XVII español y sus dotes de observador y de narrador veraz se aplican, tenazmente, a las facetas de la vida local más significativas”. “Tal como se plantea el precedente relato, pudiera dar la impresión de que fue el mismo día 31 de mayo de 1486 cuando se repartieron diversas villas de la comarca de Loja, lo cual entendemos no ocurrió así por las siguientes razones: En fecha 4 de junio de 1486, antes de partir de Loja para Íllora, el rey nombró repartidores para la entrega de bienes a los que se avecindasen en Loja. No se comenzaron a repartir tierras y casas, de forma definitiva, hasta el 5 de febrero de 1489 (Libro de Repartimientos de Loja - Manuscrito B - Biblioteca Nacional Madrid). “Por lo que se refiere a Villanueva del Río -hoy Mesía- (...) no correspondía a ésta jurisdicción en la división administrativa musulmana ni en la posterior cristiana, razón por la que sus tierras no debieran haberse repartido con las de Loja (...) El repartimiento de Villanueva se hizo con el de Montefrío, del que no sabemos que existiese libro de repartimientos, y, si lo hubo, por perdido ha de darse”. LOS DESLINDES DE LOJA COMO FUENTE DOCUMENTAL “Conquistada Loja el 29/5/1486, los Reyes Católicos, en la necesidad de repoblar cuanto antes sus tierras, nombraron repartidores de éstas y otros bienes, a Francisco de Alcaraz y a Rodrigo de Henao (muerto en el cerco de Málaga (1487) dejando, pues, inconcluso su cometido) con el lógico encargo de que, antes de repartir, averiguasen los límites de ésta ciudad y de sus vecindades, con el criterio, obviamente, de seguir observando los antiguos linderos de la época árabe. Así pues, tras solicitarlo del rey de Granada, fueron enviados dos moros, anteriores habitantes de Montefrío, en calidad de prácticos: Mohamed Talha y Hamete Abulcacín que asesoraron en el deslinde de 23/11/1487, el cual, en la parte que nos interesa, dice: “... el mojón entre Loja y Montefrío (...) está en una costezuela encima de la acequia a la boca de Talancos, allí parte términos tres lugares (ïllora, Montefrío y Tájara) y tomando el acequia abajo a la parte de Tájara a dar al camino que viene de Alhama a Montefrío, que pasa por el vado de Tájara (el vado no puede ser otro que el que existió en la parte baja de la calle Real (antes del Mesón), llamado de Tájara por comunicar la dehesa de éste nombre con la tierra de Montefrío. El río Genil, hasta 1924, pasó junto a la calle de su nombre), aguas vertientes a el río Genil es de Loja y la otra parte es de Montefrío; y tomando el acequia abajo hasta dar a las cuevas del Alguacil (Tajos de la Granja) e de allí volviendo a la parte de arriba a la mano derecha por unos rasos hasta otro mojón que ésta en medio de un retamal , y tomando un lindazo arriba otro mojón; y todavía el lindazo arriba junto con el camino que va de Tájara a Montefrío (paralelo al actual barranco de la Molina), allí está otro mojón; y el camino arriba está otro y las vertientes de todos éstos es de Loja y lo de arriba es de Montefrío; y de allí cerro arriba hasta llegar a (los / las Abenocaxes o Abenocaxas, ¿Balcázar?) allí está otro mojón; y de allí al padrón (columna o pilar con una inscripción) adelante está otro; y luego de frente a una calera (creemos que yesera) está otro; y luego de allí tomando por una cañada que se dice la Cañada del Agua Amarga (actual barranco del Amarguillo) hasta dar en la vereda que va a Zagra está otro mojón a el cabo de la misma cañada y de allí vuelve a la mano izquierda hasta Zagra la vereda adelante, junto con una era encima de Agua Amarga derecho, y tomar el arroyo arriba hasta dar en el Arroyo de las Carretas (¿barranco de la Zorra?) y de allí vuelve a la mano izquierda hasta por un coscojar arriba hasta llegar a un cerro espartoso de unas Peñuelas, que se dice la del Pijar… “. “Por lo pronto, la imprecisión o confusión, que subyace en la descripción, consiste en considerar que Tájara llegase a lindar con Íllora (sin considerar el río Genil en medio) en un mojón sito, posiblemente, en el barranco de las Culebras; sin embargo, estimamos acertado el indicar como Vado de Tájara el de la actual Villanueva Mesía, puesto que Talha y Abulcacín lo situaron antes de las cuevas del Alguacil, Alguayarid o Alguararid que, sin duda, eran las mismas que existían bajo los llamados Tajos de la Granja y desaparecieron a causa de la extracción de piedra para construir las defensas del Soto de Huétor Tájar (en la década de 1940) hecho del que uno de los autores, el mayor, fue testigo (...). “Montefrío, con la tierra de Villanueva Mesía incluida, tras ser conquistado por los Reyes Católicos, en la señalada fecha de 25 de junio de 1486, pasó a ser de realengo y tuvo como primer alcaide de su fortaleza a Pedro de Rivera. Más tarde, se convirtió en jurisdicción señorial de don Alonso de Aguilar (don Alonso Fernández de Córdoba), hermano mayorazgo del Gran Capitán, en calidad de prenda de un préstamo de 7 millones de maravedís más 5 mil fanegas de trigo y 2 mil de cebada. En virtud de Real Cédula de 14/4/1491 don Alonso se haría cargo de la fortaleza, hasta que el préstamo fuese redimido”. “El empeño de la villa de Montefrío supuso el cambio de la tenencia de la fortaleza, por lo que cesó Pedro de Ribera, que la tenía por los RR.CC. y fue entregada a Juan de Herrera, alcaide de la de Priego, para que la tuviese por don Alonso de Aguilar”. “Ahora bien, por Real Cédula de 25/5/1492, los Reyes hicieron merced de las Siete Villas -y entras ellas Montefrío- a la ciudad de Granada. La muerte de don Alonso en Sierra Bermeja, durante la rebelión de los moriscos de 1501, hizo recaer en el mismo año los derechos sobre la villa en don Pedro Fernández de Córdoba, su hijo y marqués de Priego. Pero éste, por su rebeldía contra el rey, ocurrida en Córdoba al año 1508; fue desterrado de ésta ciudad de por vida y de Andalucía por 10 años, amén de una multa de 20 millones de maravedís, que era el gasto estimado del ejército real que se encargó de reprimirle. La ausencia temporal del marqués de Priego de sus estados, trajo el nombramiento por la Corona del contino real Francisco Pérez de Barradas, para la tenencia de la fortaleza de Montefrío”. “Tanto Villanueva como Montefrío, pertenecían desde el principio a la jurisdicción de Granada. Así se aprecia también en la primera delimitación de la ciudad, efectuada en virtud de la Real Cédula de 25 de mayo de 1492, por la que los Reyes Católicos dieron al concejo de la misma para que las tuviese como término y jurisdicción, las villas de Piñar, Montejícar, Iznalloz, Íllora, Montefrío, Colomera, Santa Fe, Gabia, Alhendín, Güejar Sierra, Huétor Vega y otras alquerías hasta lindar con Guadix, Jaén, Alcalá Real, Alcaudete, Cabra, Loja, Alhama, el Padul y las Alpujarras”. “No aparece Villanueva como tal en la relación para el cobro del impuesto de la farda en 1514, lo que nos indica su escasa entidad de población o la inclusión con Montefrío”. ORIGEN DE VILLANUEVA COMO NÚCLEO DE POBLACIÓN “A pesar de que el poblamiento de la tierra de Villanueva Mesía queda claro que se produce desde los tiempos más remotos, no hemos podido identificar ningún topónimo árabe que se corresponda con el de la localidad. Documentalmente, eso sí, sólo podemos probar la existencia de un primer núcleo poblacional ya en época cristiana, tras la reconquista, el 7/12/1490, fecha en que se repartieron tierras en Huétor Tájar: <<A don Álvaro de Luna 700 fanegas que comienzan desde donde entra el agua de Milanos en el Genil hasta aquel cabo de las ventas, Genil arriba, a dar en el acequia alta, donde entra el agua del río Cacín, en un álamo grande>>. “Ese <<cabo de las ventas>> que se menciona no puede ser otro que el final occidental de los hoy llamados Tajos de la Granja (...) Unido ésto a la tradición oral de que el actual pueblo se nucleó alrededor de una primitiva Venta del Río, podemos considerar, con razonable probabilidad de certeza, que existió un poblamiento cristiano, cuando menos inicial, en 1490; si bien nuestra convicción nos lleva a establecer que las referidas ventas eran, cuando menos, de origen musulmán según los restos, especialmente ladrillos y tapiales, que personalmente observamos al derruirse las mismas (antigua posada o mesón) hacia 1970”. “De otra parte, en el deslinde de Loja con Granada de 20/9/1511, se vuelve a mencionar una venta, situándola encima del vado de Tájara que, como hemos visto, es el de Villanueva Mesía”. “El repartimiento de tierras en Villanueva Mesía se hizo con el de Montefrío meses antes de la conquista de Granada. Estimamos probado que el repartidor fue Pedro de Santisteban, según consta en un documento suscrito por él mismo que acredita el recibimiento de una serie de mercedes, en pago, quizá, a sus servicios como repartidor”. “Relato curioso sobre el origen, tras la conquista de los RR.CC. nos la proporciona un memorial, debido al presbítero don Juan de Moscoso, en comparecencia ante el escribano granadino Andrés Saschasio de Caldas (...) en apoyo de lo que siempre habíamos supuesto: que Villanueva tiene su origen en la compra y agrupación de muy diversas mercedes reales, producidas en los repartimientos de Montefrío tras la conquista en 1486”. “Lázaro de Peralta, teniente de alcaide de la Alhambra y hombre de confianza del conde de Tendilla (Capitán General de Granada y alcaide de la expresada fortaleza) y, además, jurado de una de sus parroquias, fue (...) el comprador de casi todas las tierras repartidas en Villanueva, cuando el repartimiento de Montefrío (...) formando con las mismas una finca de cierta dimensión, o cortijo, con el nombre de Talancos,. que vendió en 1509 a Juan de Simancas”. JUAN DE SIMANCAS “Juan de Simancas, segundo propietario de Villanueva, fue caballero 24 de Granada y Escribano del Crimen de su Real Chancillería. A éste representó en Villanueva su hijo Luís de Simancas -en cuya época se construyó la primera barca en el río Genil- y a continuación ostentó la propiedad el hermano de éste último, Juan de Simancas que, junto con sus hijos Juan y Luís es el que vendió la finca a don Alonso Mesía el 17 de junio de 1577, en precio de 5 millones 850 mil maravedís, equivalentes a 15 mil seiscientos ducados”. LAS BARCAS DE VILLANUEVA “Cuando no existían medios para construir puentes, sobre todo en los ríos más caudalosos, se recurría al más modesto sistema de erigir una plataforma flotante o balsa que, mediante un cable o gruesa cuerda anclada a las orillas, se desplazaba en una línea perpendicular a la corriente. El mecanismo de impulsión solía consistir en un torno, fijado a la plataforma que enrollaba una segunda cuerda dispuesta igualmente en ambas márgenes del río, permitiendo así el desplazamiento de la barca (o balsa)”. “El primer documento acerca de la existencia de una barca en Villanueva data del 24 de noviembre de 1556: “Ése día Rodrigo Méndez, escribano público, notificó a la ciudad la sentencia que el Sr. Alcalde Mayor dio sobre la barca que el Sr. Luís de Simancas pide que se haga en los ríos de Genil y Cacín”. “La barca se pretendió instalar en la ruta de Vélez a Alcalá la Real (...) utilizada en un doble sentido comercial: los productos de la Costa (pescado, planta de boniatos, miel de caña, frutos secos, etc) iban a interior y los de éste (especialmente cereales) eran exportados hacia la Costa (...) Pero para algunos munícipes, el interés por centralizar el comercio del trigo en la alhóndiga Zaida de Granada, situada en la calle de su nombre en su confluencia con Puerta Real (donde estaba el Café Suizo), primaba sobre la necesidad de un pueblo y unas comarcas (...) Con todo, la barca debió construirse. Así se deduce de lo tratado en Cabildo de 20 de agosto de 1566, en el que Pedro de Aguilar pide aclaraciones sobre el funcionamiento y gasto que supuso la barca”. “VILLANUEVA DE TÁJARA” “Ésta denominación (...) aparece documentada en el acta capitular de 18 de diciembre de 1556, de la que extractamos: “Ese día los dichos señores Granada acordaron y mandaron que el Sr. Luís de Simancas, Veinticuatro de ésta ciudad, goce de lo que sembrare y cogiere en las tierras de que le tiene despojado el Juez de Términos, en el cortijo de Villanueva de Tájara, y Carrizal, y en todos los demás lugares que le hubiere despojado el dicho Juez de Términos, por la sentencia o sentencias que contra él tiene dadas”. PRIMER CENSO CONOCIDO DE VILLANUEVA MESÍA “Bernardo Blanco* adiciona a Diego Hurtado de Mendoza* una relación demográfica de diferentes localidades de la provincia, extraída de los censos eclesiásticos de 1585 - 1586, del Censo Real de 1594 y de los datos de Mármol Carvajal* en los libros IV y X de su obra (Rebelión y castigo de los moriscos); en aquella aparecen las poblaciones de arzobispado con el número de vecinos correspondiente: Villanueva (Montefrío): 1585 - 1586 … 68 vecinos*. Notas:
DEDICATORIA En Memoria y Recuerdo de MARÍA DEL CARMEN MORENO SÁNCHEZ, esposa de mi amigo Agustín Guerrero Entrena, que falleció el pasado sábado 4 de julio, en Villanueva Mesía (Granada), y a quien don José Cuevas Pérez (1933 - 2010), coautor del libro “El Señorío de Villanueva Mesía” dedicó (“con todo el afecto que me dieron tantos años de vivir junto a su casa y ella junto a mis hijas”) el ejemplar que ellos me regalaron, para hacer en el Adarve éste Blog sobre Villanueva Mesía. CONTINUARÁ CON EL CAPÍTULO III: EL CONTENCIOSO DE MONTEFRÍO CON GRANADA
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AutorEn éste BLOG sobre VILLANUEVA MESIA, voy a recoger algunos fragmentos de la obra "EL SEÑORÍO DE VILLANUEVA MESIA", de don José Cuevas Pérez y don José Julio Cuevas Gómez de la Tría, a modo de mosaico histórico del lugar. Archivos
Agosto 2026
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